Trump despliega Marina de EE.UU. para mantener abierto el Estrecho de Ormuz ante amenazas de Irán

Donald Trump anunció que la Marina estadounidense escoltará petroleros en el Estrecho de Ormuz si es necesario, y ordenó seguros a precio accesible para proteger el comercio energético. Esto ocurre después de que Irán amenazó con cerrar este paso estratégico, por donde circula el 20% del petróleo mundial. Los precios del crudo ya se dispararon 12 a 14% por la tensión geopolítica, e Irak tuvo que cerrar su segundo mayor yacimiento porque no puede exportar.
La crisis en Medio Oriente está llegando a su punto de quiebre y ahora toca bolsillos reales en todo el mundo. Donald Trump acaba de poner la economía estadounidense sobre la mesa: si es preciso, mandará buques de guerra para que los petroleros puedan navegar sin obstáculos por el Estrecho de Ormuz. "Si es necesario, la Marina de Estados Unidos comenzará a escoltar a los petroleros a través del estrecho de Ormuz lo antes posible. Pase lo que pase, los Estados Unidos garantizarán el LIBRE FLUJO DE ENERGÍA al MUNDO", escribió en su plataforma Truth Social.
Pero Trump no solo amenaza militarmente. También activó un mecanismo financiero: ordenó a la Corporación Financiera para el Desarrollo de Estados Unidos (DFC) que ofrezca seguros contra riesgos políticos "a un precio muy razonable" para las navieras. Es decir, protege a las empresas que se atrevan a pasar por una zona donde Irán promete hundirlos. El objetivo es claro: mantener a flote el comercio energético mientras la diplomacia se desmorona.
La amenaza iraní es seria. Ebrahim Jabari, asesor del máximo comandante de la Guardia Revolucionaria, fue directo: "El estrecho está cerrado. Si alguien intenta pasar, los héroes de la Guardia Revolucionaria y la armada regular incendiarán esos barcos". Por qué importa tanto el Ormuz: por allí circula alrededor del 20% del petróleo que consume el mundo. No es una ruta secundaria; es una arteria vital. Cualquier bloqueo afecta instantáneamente los precios globales.
Y eso ya está pasando. El fin de semana, después de los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán (que resultaron en la muerte del ayatolá Ali Jamenei), el barril de Brent se disparó casi 14% y el West Texas Intermediate subió cerca de 12%. No son cambios menores: son movimientos que empiezan a afectar lo que pagas en la gasolinera. La volatilidad extreme es lo que mata los cálculos de presupuestos en empresas y hogares.
Los efectos secundarios ya son visibles. Irak, que debería estar exportando sin problemas desde su segundo mayor yacimiento en Rumaila, tuvo que detener toda la producción. ¿La razón? Sus tanques de almacenamiento están saturados porque los buques no pueden recoger el crudo para exportarlo a través del Ormuz. Sin salida, la producción se paraliza. Es un efecto dominó: conflicto militar genera bloqueo comercial, bloqueo genera paras en la producción, y todo eso sube el precio que terminas pagando.
Lo que está en juego ahora es quién tiene el control: si Washington logra mantener el Ormuz abierto con escolta militar, el petróleo podría estabilizarse. Si Irán logra cerrar la ruta, el precio seguirá subiendo y la inflación global podría acelerarse. Los próximos movimientos de ambas potencias determinarán si tu recibo de servicios sube más o si logran contener la espiral de precios.
Fuente original: El Colombiano - Negocios