Trump anuncia arancel del 10% tras perder en la Corte Suprema: busca nueva ruta legal para gravar importaciones

La Corte Suprema de Estados Unidos frenó los aranceles que Trump imponía como "emergencia nacional", pero el presidente anunció un nuevo arancel general del 10% usando otras leyes. Trump cuestiona si debe devolver hasta 175 mil millones de dólares ya recaudados. Mientras tanto, el crecimiento económico estadounidense desaceleró y el déficit comercial creció, cuestionando la promesa de que los aranceles serían una solución milagrosa.
Donald Trump no se acobardó después de recibir un golpe judicial el viernes 20 de febrero. Apenas horas después de que la Corte Suprema tumbara su estrategia de imponer aranceles invocando una "emergencia nacional", el presidente anunció un nuevo arancel general del 10% a todas las importaciones. Esta vez, pretende justificarlo usando leyes comerciales distintas, principalmente una norma de 1974 que le da herramientas diferentes para gravar lo que entra al país.
Lo que está en juego es nada menos que potencialmente 175 mil millones de dólares. Así lo calculó un estudio de la Universidad de Pensilvania sobre el dinero que Trump ya ha recaudado con sus aranceles anteriores. Trump se quejó de que "no fue abordado por la Corte" la pregunta sobre si debe devolver eso que ya cobró, y advirtió que resolver este asunto en los tribunales podría tomar "años". Todo esto traduciéndose en incertidumbre y pleitos legales sin fin.
Para el ciudadano promedio esto significa presiones inflacionarias. Cuando Estados Unidos grava las importaciones, esos costos típicamente se trasladan a los consumidores en forma de precios más altos en las tiendas. Estamos hablando de bienes que van desde electrodomésticos hasta componentes de autos. Trump se declaró "profundamente decepcionado" con la Corte, incluso acusando a algunos magistrados de estar sometidos a "intereses extranjeros". Su vicepresidente JD Vance fue más lejos, diciendo que la Corte Suprema actuó "fuera de la ley".
Pero los números no respaldan la narrativa de que los aranceles son la panacea. En 2025, la economía estadounidense creció apenas 2,2 por ciento, por debajo del 2,8 por ciento de 2024. Más importante aún: el déficit comercial (la diferencia entre lo que importa y lo que exporta Estados Unidos) aumentó a 1,24 billones de dólares. Después de todo un año de promover que los aranceles arreglarían el comercio exterior, las cifras muestran lo opuesto.
A nivel global, el pulso entre Trump y la Corte genera turbulencia. México, Canadá, la Unión Europea y el Reino Unido ya están evaluando cómo responder. Canadá, especialmente preocupada, "debe prepararse para nuevos mecanismos, más contundentes, (...) potencialmente con efectos más amplios y perturbadores", advirtió Candace Laing, presidenta de la Cámara de Comercio canadiense. Sin embargo, la bolsa de Nueva York cerró con ganancias modestas, subiendo 0,47 por ciento el Dow Jones y 0,90 por ciento el Nasdaq, lo que sugiere que los inversionistas no entran en pánico total, por ahora.
Trump consiguió una concesión de la Corte: puede seguir gravando sectores específicos como automovilística, acero y aluminio. También mantiene aranceles negociados con países como Japón, India y Corea del Sur. Pero la pregunta que flota en el aire es si su nueva estrategia legal resistirá el escrutinio de los tribunales, o si simplemente es el primer acto de una batalla judicial que apenas comienza. Lo que sí es seguro es que los colombianos sentirán cualquier escalada: precios más caros de importaciones estadounidenses llegarán inevitablemente a nuestras tiendas.
Fuente original: El Colombiano - Negocios