Trump amenaza embargo a España: qué pasa con los 54 mil millones que comercian anualmente

Donald Trump amenazó con "cortar todo el comercio con España" después de que el gobierno de Pedro Sánchez se negara a permitir operaciones estadounidenses contra Irán desde bases españolas. El comercio bilateral entre ambos países alcanzó 54.481 millones de dólares en 2025, pero ya está en crisis: las ventas españolas cayeron 8% y España importa casi el doble de lo que exporta, generando un déficit comercial de 15.636 millones de dólares. El gobierno español respondió que cualquier revisión de relaciones debe respetar la legalidad internacional y los tratados vigentes.
La tensión diplomática entre Washington y Madrid subió de temperatura después de que Donald Trump lanzara una amenaza comercial directa contra España. El detonante fue la negativa del gobierno español a autorizar el uso de las bases militares de Morón y Rota para operaciones estadounidenses contra Irán. La respuesta del presidente estadounidense fue contundente: "Vamos a cortar todo el comercio con España", incluso sugiriendo a su secretario del Tesoro, Scott Bessent, la posibilidad de imponer un embargo.
Para entender el peso real de esta amenaza, hay que mirar los números. En 2025, el intercambio comercial entre ambos países superó los 54.481 millones de dólares. Parece mucho dinero, y lo es, pero la relación está quebrada. España vendió productos por 19.422 millones de dólares a Estados Unidos, un 8% menos que el año anterior. Mientras tanto, importó bienes estadounidenses por 35.058 millones de dólares, un 7% más. Esto significa que España tiene un déficit comercial de 15.636 millones de dólares con su socio estadounidense, es decir, compra casi el doble de lo que vende. Esta brecha comercial ya se ha agrandado 34% en comparación con 2024, demostrando una tendencia preocupante que comenzó con los aranceles que Trump impulsó.
Lo interesante es que España no está sola en esta encrucijada geopolítica. Reino Unido sí autorizó a Washington usar sus bases para operaciones contra Irán, especialmente después de que Teherán atacara una base británica en Chipre. Portugal permitió el uso de la base de Lajes en las Azores, aunque con restricciones para misiones defensivas. Francia y Alemania dijeron estar preparados para acciones defensivas coordinadas. Italia pidió que todo se maneje dentro de la Otan. Pero España eligió un camino diferente, priorizando la legalidad internacional sobre las presiones estadounidenses.
El gobierno español no se dejó amedrentar. Fuentes oficiales afirmaron que el país "cuenta con los recursos necesarios para contener posibles impactos, ayudar a los sectores que pudieran verse afectados, y diversificar cadenas de suministro". Además dejaron clara la posición: si Trump quiere revisar las relaciones comerciales con España, "deberá hacerlo respetando la autonomía de las empresas privadas, la legalidad internacional, y los acuerdos bilaterales entre la Unión Europea y Estados Unidos".
La pregunta que muchos se hacen es si Trump cumplirá su amenaza. Un embargo total eliminaría esos 54 mil millones de dólares anuales de comercio. Para España sería un golpe fuerte pero controlable según sus propias estimaciones. Para Estados Unidos también sería costoso, especialmente en sectores agrícolas y tecnológicos donde hay clientes españoles. Lo cierto es que esta tensión refleja el nuevo panorama geopolítico: incluso aliados de hace décadas ahora tienen que elegir entre lealtad comercial y principios internacionales.
Fuente original: El Colombiano - Negocios