Trump amenaza destruir mayor yacimiento de gas mundial si Irán vuelve a atacar Qatar

Los ataques de represalia de Irán contra instalaciones energéticas en Oriente Medio dispararon el precio del crudo Brent a 119 dólares por barril. Donald Trump inicialmente se distanció de un ataque israelí contra el campo de gas South Pars, pero luego amenazó con destruir completamente ese yacimiento si hay nuevos ataques iraníes. Irán advierte que su ofensiva aún no termina y busca coordinación regional con Turquía, Egipto y Pakistán.
La tensión en Oriente Medio vuelve a poner los mercados energéticos al borde del precipicio. Los ataques de represalia lanzados por Irán impactaron refinerías en Arabia Saudita y Kuwait, una planta de gas licuado en Qatar y un tanquero en los Emiratos Árabes Unidos. Como resultado, el crudo Brent trepó a 119 dólares por barril, un 60 por ciento más caro que cuando comenzó la guerra entre Israel y los iraníes.
En medio de esta escalada que sacude los mercados energéticos mundiales, Donald Trump intentó marcar distancia de la ofensiva israelí contra el campo de South Pars, el mayor yacimiento de gas del mundo. "Estados Unidos no sabía nada de este ataque en particular", afirmó Trump, quien además presionó al Gobierno de Benjamin Netanyahu para que deje de atacar infraestructuras de hidrocarburos.
Sin embargo, la postura del presidente estadounidense cambió drásticamente pocas horas después. Trump prometió que "no se realizarán más ataques de Israel" contra el campo South Pars, pero condicionó esa promesa a que no haya más acciones contra Qatar. Y fue más lejos: amenazó con destruir completamente ese yacimiento si Irán vuelve a atacar la nación qatarí.
Desde Teherán, la respuesta ha sido desafiante. Irán asegura que su ofensiva contra activos energéticos "ya está en marcha y aún no ha terminado". Además, Teherán está buscando coordinar sus acciones a nivel regional, con llamadas a Turquía, Egipto y Pakistán.
Este pulso de amenazas y represalias coloca a los mercados globales de energía en una posición frágil. Cualquier nueva escalada en los ataques podría seguir incrementando los precios del petróleo, con repercusiones que se sentirían desde las gasolineras colombianas hasta el costo de la electricidad en todo el continente. La región sigue siendo un polvorín donde cada movimiento tiene consecuencias que trascienden sus fronteras.
Fuente original: France 24 - Medio Oriente



