Tres vacunas contra el ébola en desarrollo acelerado tras brote de más de 900 casos en Congo y Uganda

La comunidad científica internacional corre contra el tiempo para desarrollar vacunas contra el virus del Ébola Bundibugyo, una cepa distinta para la cual no existe inmunización aprobada. IAVI, Moderna y la Universidad de Oxford trabajan en tres proyectos financiados por la Coalición CEPI, que ha invertido más de 60 millones de dólares. El brote en República Democrática del Congo y Uganda ya registra más de 900 casos sospechosos y aproximadamente 223 muertes.
La aparición acelerada del virus del Ébola Bundibugyo en República Democrática del Congo y Uganda ha puesto en alerta máxima a los organismos de salud global. A diferencia de otros brotes de ébola, este es causado por una especie para la cual no existe vacuna autorizada, lo que ha llevado a que la comunidad científica acelere sus esfuerzos de investigación. El virus Bundibugyo solo había sido identificado en dos ocasiones anteriores y nunca había llegado a etapas avanzadas de desarrollo de inmunización.
Para enfrentar esta emergencia, la Coalición para las Innovaciones en la Preparación ante Epidemias, conocida como CEPI, anunció a comienzos de junio de 2026 que financiará tres proyectos experimentales liderados por organizaciones de investigación reconocidas. El Dr. Richard Hatchett, director ejecutivo de CEPI, explicó que "dado que el virus Bundibugyo se propaga rápidamente y no existen vacunas autorizadas, cada día cuenta en la lucha contra esta enfermedad mortal".
La estrategia incluye tres enfoques tecnológicos diferentes para maximizar las posibilidades de éxito. IAVI desarrollará una versión modificada de una plataforma que ya fue utilizada en la vacuna contra el Ébola de Zaire, con una inversión de 3,2 millones de dólares. Moderna, por su parte, utilizará la tecnología de ARN mensajero (una metodología basada en instrucciones genéticas que enseñan al cuerpo a producir proteínas protectoras), la misma que empleó durante la pandemia de covid-19. La farmacéutica recibirá 50 millones de dólares para este proyecto. Su director ejecutivo, Stéphane Bancel, aseguró que "en Moderna creemos que nuestra plataforma de ARNm puede desempeñar un papel importante en la respuesta rápida a las amenazas de enfermedades infecciosas emergentes".
La tercera opción proviene de la Universidad de Oxford en colaboración con el Serum Institute of India. Este equipo trabajará con la plataforma ChAdOx1, que sirvió de base para la vacuna contra la covid-19 desarrollada por Oxford y AstraZeneca. El CEPI ha comprometido 8,6 millones de dólares para financiar las pruebas preclínicas y preparar los ensayos iniciales en humanos.
La profesora Teresa Lambe, directora de Inmunología de Vacunas del Grupo de Vacunas de Oxford, expresó su confianza en que "mediante un esfuerzo global coordinado, podremos frenar este brote y detener el virus".
El director general de la Organización Mundial de la Salud, Tedros Adhanom Ghebreyesus, subrayó que "una vacuna contra el virus Bundibugyo podría ayudar a controlar esta epidemia y fortalecer la preparación frente a futuros brotes". Con estas tres estrategias en paralelo, la comunidad científica busca acelerar al máximo los tiempos de desarrollo sin comprometer la seguridad de las futuras inmunizaciones, cruciales para controlar una epidemia que ya ha dejado cientos de afectados en territorio africano.
Fuente original: El Tiempo - Salud