Tres candidatos debaten en Antioquia: rechazos tajantes a la paz total y a la Constituyente de Petro

En un debate presidencial realizado en Antioquia con Paloma Valencia, Claudia López y Sergio Fajardo, los tres candidatos coincidieron en rechazar la política de "paz total" del gobierno Petro y en oponerse a la propuesta de Asamblea Constituyente. Dos de los cinco precandidatos con mayor apoyo en encuestas, Iván Cepeda y Abelardo de la Espriella, no asistieron al evento a pesar de haber sido invitados hace dos meses. Los presentes también divergieron sobre si extraditarían al presidente Petro si hay investigaciones en Estados Unidos en su contra.
Mientras Antioquia fue escenario de un intenso debate presidencial, dos de los candidatos punteros en las encuestas simplemente no aparecieron. Paloma Valencia, Claudia López y Sergio Fajardo se enfrentaron a preguntas de fondo, pero los atriles destinados a Iván Cepeda y Abelardo de la Espriella quedaron vacíos. El evento, organizado por EL COLOMBIANO junto a Teleantioquia, Telemedellín y Blu Radio, resaltó la importancia de estos espacios. Luz María Sierra, directora de EL COLOMBIANO, lo dejó claro al abrir el debate: "Los debates presidenciales no son un favor que le hacen los candidatos a los medios, son un encuentro obligado en cualquier democracia para que los ciudadanos puedan tomar mejores decisiones".
La ausencia de Cepeda ha sido recurrente. El candidato del Pacto Histórico ha esquivado varios debates imponiendo condiciones: sus propias reglas sobre moderadores, temas a tratar e incluso con quiénes debatir. Hace poco rechazó confrontar con Fajardo y López, algo que los observadores han calificado como inédito en una campaña presidencial. Mientras tanto, los tres candidatos presentes sí se pusieron a prueba en temas cruciales para el país.
En materia de seguridad y justicia, todos cerraron filas contra la política de "paz total" del gobierno Petro. López fue directa: con esa política los criminales "se dan el lujo de controlar la cárcel y hacer fiestas", en alusión a lo ocurrido en la cárcel de Itagüí. Fajardo, que fue alcalde de Medellín, recordó que cuando Petro reunió a cabecillas de bandas criminales en La Alpujarra causó daño a la ciudad: "yo fui alcalde y sé muy bien quiénes son esos señores". Valencia fue más contundente aún: "el país no puede creer que uno construye paz abrazándose y 'chochoneando' a los criminales".
La salud fue otro punto de quiebre. Valencia propuso sacar del cargo al superintendente de Salud Daniel Quintero, imputado por corrupción, y planteó un plan de choque para comprar medicamentos y regularizar servicios atrasados. Fajardo se inclina por intervenir la Nueva EPS, argumentando que "no hay derecho que se tengan los estados financieros de 2023". López sugirió un modelo "mixto", de aseguramiento sin ánimo de lucro y más justo con las regiones. En cuanto al financiamiento, Fajardo propuso recurrir a una línea especial del Fondo Monetario Internacional, mientras Valencia estuvo de acuerdo con endeudarse si es necesario.
Sobre la Constituyente que Petro propone, nuevamente el acuerdo fue unánime en el rechazo. Fajardo incluso recoge firmas de una "anticonstituyente" para "proteger a la Constitución de 1991", llamando a la iniciativa presidencial "una declaración de guerra". López fue clara: "claramente" no la convocaría, y cuestionó que Petro use reformas sociales como argumento cuando lo que busca es permitir la reelección. Valencia coincidió: "la Constitución del 91 es suficientemente buena y tiene suficiente espacio para que lo desarrollemos".
Donde sí hubo diferencia fue en el tema de extraditar a Petro si Estados Unidos inicia procesos en su contra. López y Fajardo defendieron que un presidente colombiano debe ser juzgado en Colombia: "La dignidad presidencial se respeta, sea de Petro, Uribe o el que sea", dijo López. Fajardo apuntó al ausente De la Espriella, quien ha planteado llevar al presidente a Estados Unidos: "Eso es una infamia". Valencia, sin embargo, no cerró la puerta: si hay trámites legales y evidencia de delitos cometidos en el exterior, habría que actuar. Pero matizó diciendo que rechaza que los gobiernos usen la justicia para perseguir políticamente.
Los candidatos también recordaron al senador Miguel Uribe Turbay, asesinado en 2025. Valencia mencionó haber conocido de planes para asesinarla, mientras López criticó que cinco millones de colombianos no voten libremente debido a presiones. Tocaron además relaciones con Venezuela, corrupción en el Inpec, y problemas en Medellín como gentrificación y explotación sexual. En esto último elogiaron el trabajo de la alcaldía de Federico Gutiérrez.
Los tres candidatos también tuvieron palabras duras para los ausentes. López señaló que Cepeda "no ha gobernado una tienda" y que la presidencia no es para ser el primer cargo de nadie. Fajardo rechazó cualquier confrontación Petro-Uribe. Para De la Espriella, López fue contundente llamándolo "defensor de la mafia", mientras Fajardo afirmó que alguien "capaz de decir que va a destripar a la izquierda jamás merece ser presidente de este país". Lo claro es que estos debates dejan en evidencia las posiciones en disputa a menos de dos meses de las elecciones.
Fuente original: El Colombiano - Colombia


