Treinta y seis familias de Santa Marta reciben subsidios de vivienda de Cajamag y ven cerca su casa propia

En Santa Marta se entregó la primera asignación de subsidios de vivienda de Cajamag en 2026 a 36 familias con una inversión superior a 1.700 millones de pesos. El proceso fue altamente competitivo, ya que más de 400 familias se postularon para acceder al beneficio. Entre los beneficiarios está Nayibe Mendoza, quien después de 50 años de espera y sacrificar sus sueños para educación de sus hijos, hoy ve materializada su ilusión de tener vivienda propia.
La mañana del lunes en Santa Marta quedará grabada en la memoria de 36 familias que pasaron de la incertidumbre a sostener entre sus manos una carta cheque que les abre la puerta a la casa propia. Con una inversión de más de 1.705 millones de pesos, Cajamag realizó la primera asignación de subsidios de vivienda en 2026, un momento que para muchos significa el fin de años de espera y el comienzo de una nueva etapa.
El evento fue cargado de emociones genuinas: madres con bebés en brazos recibían sus cartas cheque, mujeres embarazadas lloraban de alegría y padres no ocultaban las lágrimas al entender que el esfuerzo de años estaba finalmente dando frutos. Pero la realidad es que llegar a ese punto no fue nada fácil. Detrás de cada beneficiario hay una historia de competencia feroz. Un vocero de Cajamag fue directo al punto: "No se postulan 36, se postulan 400 o 500 personas. Ustedes están dentro de los que alcanzaron los recursos". En Santa Marta, donde la demanda de vivienda crece constantemente pero los cupos siguen siendo limitados, el acceso a estos subsidios se convierte en una oportunidad verdaderamente excepcional.
Entre todas las historias que se tejieron ese día, la de Nayibe Mendoza tocó profundamente a quienes estuvieron presentes. Trabajadora de una droguería, madre de familia y mujer de lucha, Nayibe postergó su sueño de vivienda propia durante décadas para priorizar la educación de sus hijos. "Quería que fueran profesionales… y no luché por mis sueños", comentó. Pero hoy, a los 50 años, su realidad cambió. "No me dieron un subsidio, me ayudaron a cumplir un sueño de vida", expresó con la emoción a flor de piel. "Ahora que veo tan cerca mi casa, me siento feliz. Es un sueño hecho realidad", agregó.
No todas las historias hablan de espera larga. Cristian Gómez, otro de los beneficiarios, representa a parejas jóvenes y familias en construcción que ven en este subsidio una oportunidad para establecerse. "Es una oportunidad para el crecimiento de mi familia. Queremos tener un hogar y establecernos", señaló. Para estos jóvenes, el subsidio no es solo dinero, es el trampolín que necesitaban para construir su futuro desde bases sólidas.
Cajamag aprovechó la jornada para hacer un llamado importante sobre cómo acceder correctamente a estos beneficios. El proceso es directo y transparente, no requiere intermediarios, y la entidad pidió a la ciudadanía estar atenta a posibles engaños o estafas. Además, los beneficiarios recibieron acompañamiento detallado para los siguientes pasos: trámites administrativos, desembolsos y todo lo relacionado con el proceso de compra.
Lo que sucedió en Santa Marta este lunes fue mucho más que una entrega de recursos. Fue el inicio de 36 nuevas historias, 36 familias que hoy están significativamente más cerca de dejar el arriendo atrás y construir la estabilidad que tanto anhelaban. Cada carta cheque entregada representa no solo un subsidio, sino una segunda oportunidad, un cambio de vida que para muchos llega después de sacrificios, paciencia y la fe de que algún día llegaría su turno.
Fuente original: El Informador

