Trágico accidente en vía Riohacha-Cuestecitas deja un niño muerto; comunidad bloquea carretera
Un furgón arrolló a dos menores en la vía nacional entre Riohacha y Cuestecitas el viernes 24 de abril, dejando uno fallecido y otro gravemente herido. El conductor intentó huir pero fue capturado en Albania. Habitantes de la comunidad indígena Arenas bloquearon la vía exigiendo medidas de seguridad vial como reductores de velocidad y mayor control de autoridades.
La mañana del viernes 24 de abril dejó una tragedia en la vía nacional que conecta Riohacha con Cuestecitas. Un furgón arrolló a dos niños a la altura de la comunidad indígena Arenas, cobrándose la vida de uno de ellos e hiriendo gravemente al otro. El impacto fue tan violento que despertó la ira de los pobladores, quienes rápidamente se movilizaron.
Lo que pasó después evidencia el coraje de la gente. Según testigos, el conductor intentó escapar del lugar, pero la comunidad no lo permitió. Lo persiguieron hasta que finalmente se entregó a las autoridades en el municipio de Albania, donde quedó detenido. Pero eso no fue suficiente para calmar la indignación.
Los habitantes de Arenas decidieron bloquear la vía como protesta y para exigir lo que debería ser obvio: condiciones seguras para transitar. Denuncian que falta control de velocidad, que no hay reductores que obliguen a los vehículos a ir más lento en este tramo, que las autoridades simplemente no están presentes cuando se necesitan. El rector José Frías Parra, del colegio donde estudiaban los menores, se sumó al reclamo expresando sus condolencias a las familias y manifestando su preocupación por la ausencia de acciones concretas de las autoridades territoriales para mejorar la seguridad vial.
La comunidad advirtió que mantendrá el bloqueo hasta que haya respuestas claras. Exigen que se instalen esas medidas de seguridad que piden desde hace tiempo y que se garantice que quien causó esta tragedia responda por sus actos. No es pedir imposibles: es pedir que se protejan las vidas, especialmente las de los niños.
Fuente original: Diario del Norte