Tragedia en Nariño: tres niños perderán un pie tras pisar mina antipersonal
Cuatro menores resultaron heridos en Olaya Herrera, Nariño, cuando activaron accidentalmente una mina antipersonal mientras jugaban. Tres de ellos deberán ser amputados de un pie por la gravedad de las lesiones. El Ejército Nacional evacuó a los niños por vía aérea y calificó el hecho como una grave violación al Derecho Internacional Humanitario, aunque aún no se atribuye oficialmente quién instaló el artefacto.
Una tragedia sin igual se vivió en la vereda La Laguna, en zona rural de Olaya Herrera, Nariño, cuando cuatro niños sufrieron heridas devastadoras al pisar una mina antipersonal mientras jugaban. Lo que pudo ser un día cualquiera de diversión se convirtió en una pesadilla para estas familias y para toda una comunidad que ya conoce demasiado bien el dolor que dejan estos artefactos.
De acuerdo con el Ejército Nacional, los menores activaron accidentalmente un área que había sido minada. La explosión fue tan violenta que requirió una evacuación de emergencia por vía aérea. Gracias a la rapidez de la Fuerza de Tarea Hércules, los cuatro niños fueron trasladados a centros médicos especializados donde actualmente se encuentran estables, aunque el camino que les espera es largo y doloroso.
Las noticias más difíciles llegaron después de la evaluación médica: tres de estos menores tendrán que ser sometidos a amputación de uno de sus pies. A su edad, cuando la vida apenas comienza, estas cicatrices físicas y emocionales marcarán para siempre sus historias. Por ahora, no hay claridad sobre quién colocó la mina en ese territorio, aunque las autoridades saben que estructuras armadas ilegales operan en la zona.
El Ejército Nacional no dudó en rechazar lo ocurrido y señaló que se trata de una grave infracción al Derecho Internacional Humanitario. Métodos como estos, que afectan desproporcionadamente a civiles y especialmente a menores, son prohibidos por la ley internacional. Las autoridades hicieron un llamado urgente a organismos internacionales y defensores de derechos humanos para que condenen estas acciones.
Lo que sucedió en Olaya Herrera no es un caso aislado. Nariño sigue siendo uno de los departamentos más afectados por minas antipersonales, especialmente en sus zonas rurales, donde familias enteras quedan atrapadas en medio de un conflicto que no eligieron. Cada explosión, cada amputación, cada llanto de un niño, evidencia que el problema persiste y que la población civil sigue pagando el precio más alto.
Fuente original: Hora 13 Noticias
