Trabajadoras domésticas desplazadas alimentan a migrantes en Líbano en medio de la guerra

En Líbano, mujeres que trabajan como empleadas domésticas y han sido desplazadas por la guerra se han organizado para cocinar y distribuir alimentos a diario. Con recursos escasos, llegan a conventos, refugios y las calles para entregar comida a migrantes que también sufren la crisis humanitaria. Es un acto de solidaridad entre los más vulnerables en un contexto de conflicto armado.
Mientras la guerra azota Líbano, un grupo de trabajadoras domésticas que perdieron sus hogares y empleos ha encontrado una forma de ayudar a quienes comparten su sufrimiento. Estas mujeres, desplazadas por el conflicto, se reúnen a diario para cocinar y repartir alimentos entre decenas de personas que dependen de esa ayuda para sobrevivir.
La iniciativa funciona con recursos limitados pero constantes. Las trabajadoras preparan bandejas de comida que distribuyen en conventos, refugios y directamente en las calles. Los beneficiarios son principalmente migrantes atrapados en una crisis que los afecta de manera desproporcionada. Sin acceso a empleos formales, protección legal o redes de contención, estos migrantes dependen completamente de iniciativas como esta.
Lo que hace notable esta historia es que quienes reparten la ayuda son también víctimas del conflicto. Las trabajadoras domésticas desplazadas de Líbano históricamente enfrentan condiciones laborales precarias y vulnerables. Ahora, enfrentando la pérdida de sus propios hogares, dedican tiempo y energía a alimentar a otros. Es un ejemplo de solidaridad surgido de la desesperación compartida, donde los más afectados por la crisis encuentran formas de mitigar el sufrimiento ajeno cuando los sistemas formales colapsan.
Fuente original: France 24 - Medio Oriente



