ÚltimasNoticias Colombia

Tecnología

Tiburones vs. internet: la amenaza submarina que nadie quiere confesar

Fuente: BBC Mundo - Tecnología

Los tiburones atacan regularmente los cables de fibra óptica submarinos que transportan la mayoría del tráfico de datos mundial, atraídos por las señales electromagnéticas que emiten. Las empresas de telecomunicaciones mantienen esto en secreto y no documentan públicamente estos incidentes. Google ya está reforzando sus cables con un material similar al kevlar usado en chalecos antibalas para protegerse de los ataques.

En el fondo del océano ocurre una batalla silenciosa que afecta directamente cómo navegas internet. Los tiburones están mordiendo los cables de fibra óptica submarinos, y aunque parece sacado de una película de ciencia ficción, es más común de lo que crees. El problema es que casi nadie habla de ello.

Cuando un tiburón muerde un cable submarino, deja su firma particular: dientes clavados en la cubierta. Pero aquí está lo curioso: no existe una base de datos pública sobre cuántas veces sucede esto. George Burgess, director del Programa de Investigación de Ataques de Tiburones en Florida, le explicó a BBC Mundo que "no se quieren documentar estos incidentes. Los propietarios de los equipos que sufren algún daño, no quieren que se sepa dónde está el problema". Según él, ni siquiera revelan la ubicación exacta de los daños a los investigadores. Esto es información que las empresas militares e industriales guardan como un secreto de Estado.

La razón por la que los tiburones atacan estos cables es sorprendentemente simple: las señales electromagnéticas que emiten son parecidas a las que generan los peces. Para un tiburón que navega por el océano detectando estas ondas, un cable de fibra óptica es prácticamente un pez gigante esperando ser mordido. La reparación de un cable dañado por estos ataques puede costar más de 250 mil dólares, según reportó The New York Times hace décadas, y los primeros incidentes documentados ocurrieron en las Islas Canarias en 1985.

Lo preocupante es la escala. Actualmente existen aproximadamente 200 cables de fibra óptica cruzando los océanos del mundo, y transportan más del 95% de todo el tráfico de datos y voz global. En 2013, por esos cables circulaban 51 billones de gigabytes mensuales, un número que se espera se triplique en pocos años. Con tanta infraestructura marina, habrá tiburones curiosos por donde mires.

Google ya tomó medidas. La compañía anunció que reforzará sus cables submarinos con un material similar al kevlar, ese mismo polímero usado en chalecos antibalas y llantas porque resiste los golpes sin agregar peso. Dan Belcher, representante de Google, bromeó en Twitter diciendo "Tiburones. Lo vimos venir" y agregó una referencia humorística a películas de desastres, aunque la realidad es que esta no es una broma para quienes dependen de que internet funcue sin interrupciones.

Lo irónico es que los tiburones seguirán intentando morder estos cables, porque el océano seguirá lleno de ellos. Y aunque pierdan los dientes en el intento, les salen nuevos en dos o tres semanas. Es una batalla que apenas estamos empezando a entender y que las empresas prefieren mantener fuera de los reflectores.

Fuente original: BBC Mundo - Tecnología

Noticias relacionadas