Tensión en Medio Oriente dispara precio de tiquetes aéreos hasta 14 % desde Colombia

La inestabilidad geopolítica en Medio Oriente ha elevado los precios del petróleo, lo que se traduce directamente en aumentos en las tarifas aéreas. Según datos del metabuscador Viajala, los tiquetes desde Colombia subieron en promedio 14 por ciento entre febrero y marzo. El combustible representa cerca del 29 por ciento de los costos operativos de las aerolíneas, haciendo que cualquier variación en el precio del crudo impacte inmediatamente en lo que pagan los pasajeros. A nivel global, se estima que 135 millones de viajes están en riesgo este año.
La tensión geopolítica en Medio Oriente ha encendido las alarmas en la industria aérea mundial. El conflicto y la incertidumbre sobre el suministro de petróleo han provocado que el crudo se encarezca significativamente, presionando directamente los costos de operación de las aerolíneas y, en consecuencia, el bolsillo de los viajeros.
En Colombia, el impacto ya es visible. De acuerdo con datos del metabuscador Viajala, entre el 18 de febrero y el 18 de marzo se registró un aumento promedio del 14 por ciento en el precio de los tiquetes aéreos hacia los principales destinos nacionales e internacionales. Las aerolíneas no subieron sus tarifas de manera uniforme: Latam lideró con un incremento del 17,5 por ciento, seguida por Copa con 8 por ciento, Wingo con 7,5 por ciento, y Clic también con 8 por ciento. Avianca aumentó 4 por ciento, Satena 3 por ciento, mientras que JetSmart logró mantener la estabilidad en sus precios. "La guerra lleva al mundo a una crisis global de energía y de combustible, que es responsable de cerca de un tercio de la formación de precios de los tiquetes aéreos", explica Felipe Alarcón, director comercial de Viajala. "El impacto de un evento de esta magnitud es prácticamente inmediato en los precios".
La razón es técnica pero importante de entender. El combustible para aviones representa aproximadamente el 29 por ciento del costo total de operar un vuelo. Cuando el precio del petróleo sube, las aerolíneas no pueden absorber esa diferencia y la trasladan a los pasajeros. Según Paula Bernal, country manager de la IATA (Asociación Internacional de Transporte Aéreo) en Colombia, "los costos de las aerolíneas son altamente variables y están determinados por los cambios en el precio del combustible, los impuestos y la mano de obra. En particular, los costos del combustible dependen en gran medida de las variaciones en el precio del barril de petróleo a nivel global".
Lo preocupante para los expertos no es solo el nivel absoluto del precio, sino su volatilidad. La IATA advierte que los cambios "bruscos e impredecibles" son más difíciles de gestionar comercialmente para las empresas. El conflicto ha elevado los precios hasta en un 200 por ciento en algunos mercados, aunque la reactivación parcial del tránsito en el estrecho de Ormuz (por donde pasa cerca del 20 por ciento del consumo mundial de petróleo) ha brindado algo de alivio.
A escala global, las consecuencias son mayores. El Consejo Mundial de Viajes y Turismo estima que 135 millones de viajes están en riesgo en 2026 por la reducción de capacidad de vuelos y restricciones del espacio aéreo. Más de 526.000 pasajeros diarios no están viajando, lo que afecta la conectividad entre Asia, Europa y África. Además, cuando hay alertas de viaje por seguridad, las aseguradoras pueden dejar de cubrir a los viajeros, desincentivando aún más los desplazamientos.
Para Colombia, la situación añade presión. Viajala subraya que la alta carga tributaria y el alza del petróleo derivada del conflicto "presionan los costos del sector aéreo colombiano, afectando la demanda y la competitividad". Las aerolíneas han anunciado que estos incrementos son temporales, pero no tienen plazo definido debido a la incertidumbre sobre cómo evolucionará el conflicto.
Históricos muestran que el sector puede recuperarse. Gloria Guevara, presidenta y CEO del Consejo Mundial de Viajes y Turismo, señala que "la historia demuestra que el sector puede recuperarse rápidamente, sobre todo cuando los gobiernos apoyan a los viajeros mediante asistencia hotelera o repatriación. Nuestro análisis de crisis anteriores demuestra que los incidentes relacionados con la seguridad suelen registrar los tiempos de recuperación turística más rápidos, en algunos casos tan pronto como en dos meses, cuando los gobiernos y la industria trabajan juntos para restablecer la confianza de los viajeros".
Fuente original: El Tiempo - Vida