Tensión en Irán podría disparar el petróleo hasta US$100 y golpear el bolsillo de los colombianos

La escalada militar en Medio Oriente amenaza con cerrar el Estrecho de Ormuz, por donde pasa una quinta parte del petróleo mundial. Los analistas prevén que el barril podría alcanzar entre US$80 y US$108 en las próximas semanas. Para Colombia, esto significa más volatilidad: mientras podrían mejorar temporalmente los ingresos por exportaciones, la inflación global podría subir y presionar los precios que pagamos en la canasta familiar.
La situación militar en Irán está encendiendo las alarmas en las bolsas del mundo. Especialistas advierten que si el conflicto entre Estados Unidos e Israel se intensifica, el precio del petróleo podría saltar por encima de los US$100 por barril. El problema es que esta región es estratégica: por el Estrecho de Ormuz circula cerca del 20 por ciento del petróleo que se comercia globalmente, especialmente el que abastece a economías como China.
Para entender por qué esto importa tanto, hay que saber que Irán extrae entre 4,0 y 4,6 millones de barriles diarios, lo que lo coloca entre los seis mayores productores del mundo y representa el 4,5 por ciento del suministro global. Cualquier interrupción seria en su producción o en el tránsito de buques por esa zona tendría impacto inmediato en los bolsillos de todos. Según Germán Cristancho, gerente de Investigaciones Económicas y Estrategia de Davivienda Corredores, "cuando en los mercados financieros y en la economía se han presentado incrementos importantes en los precios del petróleo, usualmente han estado asociados con tensiones, conflictos o interrupciones en la oferta en la zona del Medio Oriente". El primer efecto sería directo: "el precio de los energéticos se incremente fuertemente, el petróleo y el gas", lo que dispararía la inflación global y encarecería todo, desde el transporte hasta los alimentos.
Los números que manejan los analistas son preocupantes. Bloomberg Intelligence señala que Salih Yilmaz y Will Hares consideran que los ataques actuales "ampliarán aún más la prima geopolítica del petróleo y probablemente empujarán al Brent hacia los US$80 por barril en el corto plazo". Eso ya es bastante: el barril Brent estaba rondando los US$70. Pero el escenario más grave sería si Irán cierra completamente el Estrecho de Ormuz. En ese caso, el petróleo podría llegar a los US$108 por barril. Para dimensionarlo: los inversionistas ya están descontando una prima de riesgo de entre US$8 y US$10 por barril, es decir, pagan más ahora por la incertidumbre de lo que podría pasar.
Lo que realmente inquieta a los expertos, sin embargo, es la incertidumbre. Cristancho lo explica así: "En este momento el principal punto es la incertidumbre sobre si este conflicto puede llegar a escalar o no". Aunque en años recientes ha habido tensiones similares que no escalaron, una confrontación de mayor envergadura cambiaría todo. "Si el conflicto sigue escalando, vamos a ver un impacto generalizado en la aversión al riesgo y en la preocupación de los inversionistas", advierte. El WTI, otro referente de precios del petróleo, está actualmente cerca de los US$67 por barril y podría alcanzar los US$75 si la tensión persiste.
Para Colombia, la noticia viene con un sabor agridulce. Por un lado, precios más altos del petróleo mejoran temporalmente los ingresos del país por exportaciones y las cuentas del gobierno. Pero Cristancho advierte que ese beneficio es limitado y tiene condiciones. Si el encarecimiento de la energía se prolonga, podría presionar las tasas de interés internacionales, afectar el valor del dólar frente al peso y generar turbulencias en los mercados financieros globales. En otras palabras: ganamos por un lado con la venta de crudo, pero perdemos por el otro con una inflación mayor y condiciones más exigentes para conseguir dinero prestado. Las economías emergentes como la nuestra tendremos que equilibrar esos efectos contradictorios en los próximos meses.
Fuente original: El Colombiano - Negocios