Tensión en Irán abre oportunidad: petróleo caro podría aliviar las cuentas públicas de Colombia

Los conflictos en Oriente Medio están empujando el precio del petróleo hacia los 100 dólares. Para Colombia, esto significa más dinero entrando a las arcas públicas a través de Ecopetrol: cada dólar que sube el barril representa unos 430.000 millones de pesos. Pero los expertos advierten que aunque el dinero llega, no será suficiente para resolver los problemas de deuda que enfrenta el país.
La tensión geopolítica en Oriente Medio está moviendo los precios del petróleo de formas que directamente afectan el bolsillo de los colombianos. Los ataques entre Estados Unidos, Israel e Irán dispararon el precio del crudo a niveles que no se veían hace años. El petróleo intermedio de Texas subió casi 7 por ciento en un solo día, llegando a cotizarse alrededor de 71 dólares el barril, mientras que el Brent, la referencia internacional, alcanzó los 78 dólares.
Lo que hace crítica esta situación es que aproximadamente una quinta parte de todo el petróleo que se consume en el mundo pasa por el estrecho de Ormuz, un canal clave ubicado entre Irán y Omán. Con los bombardeos en marcha y los buques tanqueros evitando esta zona, la oferta se reduce artificialmente, haciendo que los precios suban aún más. Los analistas proyectan escenarios donde el barril podría alcanzar los 100 dólares, y en caso de una guerra prolongada, podría llegar entre 120 y 140 dólares.
Para Colombia, un precio alto del petróleo es tradicionalmente buena noticia. El exministro de Minas y Energía Amylkar Acosta explicó que "por cada dólar que sube el crudo le entran al país 430.000 millones de pesos". Este dinero llega principalmente a través de Ecopetrol, la petrolera estatal, aumentando los ingresos tributarios. Según César Pabón, director de Investigaciones Económicas de Corficolombiana, "por cada dólar de variación, el recaudo tributario podría incrementarse entre 200.000 y 250.000 millones de pesos".
Pero aquí viene el pero importante: aunque el dinero extra entra al erario nacional, los expertos advierten que no será mágico. El déficit fiscal proyectado para 2026 es de 32 billones de pesos, una cifra gigantesca que no se soluciona simplemente con petróleo caro. "Incluso con un Brent por encima de 100 dólares, el efecto sería insuficiente para cerrar los desequilibrios fiscales", opinó Pabón. El experto subraya que aunque estos ingresos adicionales ayudan a aliviar la tensión en corto plazo, Colombia necesita reformas estructurales profundas que no dependen de que el petróleo permanezca caro, algo que la historia del país demuestra que no siempre sucede.
La otra cara de la moneda depende del desenlace del conflicto. Si Estados Unidos logra controlar las reservas iraquís como lo hizo en Venezuela, las sanciones podrían levantarse, inundando el mercado de petróleo barato y revirtiendo todos estos beneficios. Por eso los analistas insisten: el precio alto del crudo es una oportunidad temporal, no una solución permanente.
Fuente original: El Tiempo - Economía
