ÚltimasNoticias Colombia

Salud y Bienestar

Tener perros en casa modifica la calidad del aire interior, según investigación suiza

Fuente: El Tiempo - Vida
Tener perros en casa modifica la calidad del aire interior, según investigación suiza
Imagen: El Tiempo - Vida Ver artículo original

Un estudio de la Escuela Politécnica Federal de Lausana encontró que los perros liberan cantidades considerables de partículas y microorganismos cuando se mueven, se rascan o reciben caricias en espacios cerrados. Los perros grandes emiten entre dos y cuatro veces más microorganismos que los humanos en la misma habitación. Aunque la exposición a estos microbios puede estimular el sistema inmune, los investigadores advierten que el impacto preciso en la salud aún no se comprende completamente.

La presencia de perros dentro de casa afecta la composición del aire, tanto en partículas como en microorganismos, de acuerdo con una investigación de la Escuela Politécnica Federal de Lausana publicada recientemente. El estudio fue realizado en una cámara ambiental controlada en Friburgo, Suiza, y analizó cómo la actividad de estos animales modifica la calidad del aire en espacios cerrados. Como lo señaló el centro de investigación europeo, hasta ahora nadie había analizado detalladamente el papel que juegan las mascotas en la composición del aire interior, incluso en espacios bien ventilados.

Cada movimiento de los perros genera lo que los científicos llamaron ráfagas de contaminación. Cuando estos animales se sacuden, se rascan o reciben caricias, "liberan cantidades considerables de partículas relativamente grandes", según los investigadores. Estas partículas incluyen polvo, polen, restos de plantas y microbios. Lo interesante es que los perros de mayor tamaño emitieron entre dos y cuatro veces más microorganismos que los humanos presentes en la misma habitación, una diferencia que depende del peso y la actividad del animal.

La diversidad microbiana que generan los perros no es necesariamente negativa para la salud. Dusan Licina, profesor del laboratorio donde se realizó la investigación, explicó que "algunos estudios indican que la exposición a una variedad de microbios puede estimular el desarrollo del sistema inmune, especialmente entre los niños". Sin embargo, advirtió que el impacto preciso de estos microbios en la salud aún no se comprende plenamente y puede variar de una persona a otra.

En cuanto a otros contaminantes, el estudio encontró que los perros producen un 40 por ciento menos de derivados del ozono que los humanos. Esto ocurre porque los perros no producen naturalmente esqualeno, una grasa que en los humanos reacciona con el ozono para crear compuestos químicos como aldehídos y cetonas. No obstante, cuando los perros entran en contacto con sus dueños, esta grasa puede quedar en su piel y reaccionar con el ozono, generando los mismos subproductos químicos.

En cuanto a las emisiones de gases, los investigadores determinaron que los perros generan cantidades de dióxido de carbono y amoniaco similares a las de sus dueños. Aunque los perros liberan una proporción mayor de amoniaco en relación al dióxido de carbono que exhalan, esto se debe a que pasan más tiempo durmiendo con una respiración más lenta e irregular. Un perro grande, como un mastín o un terranova, puede producir tanto dióxido de carbono como un adulto en reposo. El amoniaco es un residuo común tanto en animales como en humanos que se produce durante la digestión de proteínas y se libera a través de la piel o la respiración en pequeñas cantidades.

Fuente original: El Tiempo - Vida

Noticias relacionadas