Tatuajes que generan energía con tu sudor: el futuro de los wearables está aquí
Científicos estadounidenses crearon un tatuaje temporal que convierte el ácido láctico del sudor en electricidad para cargar dispositivos. El invento, presentado por la Universidad de California en San Diego, ya genera hasta 70 microvatios por centímetro cuadrado de piel durante el ejercicio. Aunque todavía la energía es baja, el equipo trabaja para mejorarla y que algún día alimente monitores cardíacos, relojes e incluso teléfonos inteligentes.
Tu próxima sesión de ejercicio podría tener un propósito extra: cargar batería. Un equipo de investigadores acaba de presentar un tatuaje que extrae energía del sudor de tu cuerpo, específicamente del ácido láctico que se produce cuando haces actividad física. Es la primera biobatería que funciona con sudor, y aunque todavía es experimental, promete revolucionar los dispositivos portátiles.
El descubrimiento surgió casi por accidente. Wenzhao Jia, investigadora de la Universidad de California en San Diego, no buscaba crear una batería sino un sensor más conveniente para medir ácido láctico. Los atletas necesitan monitorear este químico para evaluar su rendimiento, pero normalmente requiere extraer sangre. El tatuaje temporal de papel que Jia desarrolló resuelve ese problema de forma incómoda. "Lo he usado yo misma, ni lo sientes. Es realmente como un tatuaje", explicó la científica.
Lo interesante vino después. El equipo incorporó una enzima especial que roba electrones del ácido láctico y genera una corriente eléctrica. Cuando voluntarios pedaleron en bicicletas estáticas durante media hora con el tatuaje, lograron generar hasta 70 microvatios por centímetro cuadrado de piel. Aquí viene lo curioso: las personas menos en forma produjeron más energía que los atletas entrenados. "Creemos que eso es porque los que no están en buen estado físico se fatigan antes, así que forman más ácido láctico", indicó Jia.
Por ahora, la energía generada es muy modesta. Los siguientes pasos incluyen conectar el tatuaje a dispositivos portátiles y encontrar formas de almacenar la electricidad. El mayor desafío es aumentar la potencia: los electrodos miden apenas 2 por 3 milímetros, así que ampliar la sensibilidad al ácido láctico o usar varias células conectadas en serie podrían ser soluciones.
¿Por qué usar el cuerpo como fuente? Las biobaterías tienen ventajas reales: se recargan fácilmente, son más seguras que las convencionales porque no tienen riesgo de explosión ni fugas químicas tóxicas, y usan una fuente de energía completamente renovable: tú. El laboratorio ya se asoció con una start-up para desarrollar el producto comercialmente, así que podría no estar tan lejos el día en que tu sudor alimente tu reloj inteligente.
Fuente original: BBC Mundo - Tecnología
