Tasas al 12%: cómo el alza del Banco de la República encarecerá deudas en el segundo semestre

El Banco de la República subió su tasa de intervención a 12%, decisión que empezará a impactar tarjetas de crédito, préstamos y compras a cuotas durante julio, agosto y septiembre. Los hogares endeudados enfrentarán cuotas más altas, mientras que los ahorradores encontrarán mejores rendimientos en instrumentos como los CDT. La inflación, que alcanzó 5,84% en mayo, sigue siendo el principal motivo detrás de la decisión de la autoridad monetaria.
El Banco de la República apretó nuevamente los torniquetes de la política monetaria. Con un aumento de 75 puntos básicos, la tasa de intervención llegó a 12%, el nivel más alto registrado desde 2024. El efecto no será inmediato pero llegará sin remedio: durante el segundo semestre, millones de colombianos notarán el incremento en sus tarjetas de crédito, préstamos personales y cuotas de compras diferidas.
Roger Román Sánchez, director de Russell Bedford Colombia, fue directo sobre lo que se avecinaba: "El mercado entró a 2026 apostando a que el crédito se abarataría en la segunda mitad del año. Esa apuesta se canceló: el semestre arranca con la tasa más alta desde 2024 y el alivio quedó reprogramado para 2027". Los aumentos aprobados en los primeros meses del año apenas están llegando a los extractos de julio, agosto y septiembre. Esto significa que lo más duro del golpe financiero todavía no se siente completamente en el bolsillo.
La inflación sigue siendo el culpable principal. En mayo, los precios subieron 5,84% en términos anuales, muy lejos de la meta del 3% que persigue el Banco de la República. Rubros como restaurantes y hoteles acumularon aumentos de 9,62%, la salud de 8,35% y la educación de 7,58%. Con una economía que creció solo 2,2% en el primer trimestre, impulsada principalmente por gasto público, la autoridad monetaria tiene que frenar la demanda para enfriar la inflación. Y esa factura la pagan los hogares endeudados con cuotas más caras.
Las tarjetas de crédito y los cupos rotativos están bajo la mayor presión. Según la Superintendencia Financiera, los intereses bancarios corrientes están en 19,19% efectivo anual, lo que puede alcanzar 28,79% efectivo anual en los máximos permitidos. Financiar compras pequeñas a muchos meses o pagar solo el mínimo puede disparar dramáticamente el valor final de la deuda. Román Sánchez advirtió: "Lo más engañoso de este ciclo es el rezago: los aumentos de tasa de los primeros meses todavía se están trasladando a las tarjetas y a los créditos de consumo. El bolsillo sentirá lo más duro en el segundo semestre, aunque el Banco ya no suba más".
La estrategia recomendada es defensiva: priorizar el pago de las deudas más costosas, especialmente tarjetas, evitar nuevas compras a plazos largos y considerar renegociar préstamos antes de que el ajuste completo llegue a las cuotas mensuales. Los expertos sugieren revisar los extractos completos y comparar tasas entre diferentes obligaciones.
Pero no todo es sombrío para quien tiene dinero disponible. El entorno de tasas elevadas representa una ventana excepcional para los ahorradores. Los certificados de depósito a término ofrecen rendimientos atractivos que no se veían en años anteriores. La clave está en la priorización: cubrir primero gastos esenciales como arriendo, alimentación, salud y un fondo de emergencias, y solo entonces invertir los excedentes. "Para el deudor es un semestre defensivo; para el ahorrador disciplinado es la mejor ventana de CDT en años. Pocas veces el dinero quieto ha rendido tanto", afirmó Román Sánchez.
Fuente original: El Tiempo - Finanzas Personales