Tabaco y alcohol: los dos hábitos que más cáncer generan y que sí podemos evitar

La Organización Mundial de la Salud reveló que alrededor del 40 por ciento de los casos de cáncer en el mundo se pueden prevenir. El tabaquismo es responsable del 15 por ciento de todos los diagnósticos nuevos, mientras que el alcohol representa el 3 por ciento. Los expertos advierten que cambiar estos hábitos, combinado con políticas públicas, podría reducir significativamente la incidencia global de la enfermedad.
La buena noticia es que casi la mitad de los cánceres que se diagnostican en el mundo podrían evitarse. Así lo confirma la Organización Mundial de la Salud en un análisis basado en datos de 185 países, donde identificó que aproximadamente 7,1 millones de nuevos casos registrados en 2022 estuvieron relacionados con causas prevenibles, es decir, el 37 por ciento del total mundial.
Entre los 30 factores de riesgo analizados, dos sobresalen de manera contundente: el tabaquismo y el consumo de alcohol. Estos comportamientos, que podemos controlar, son responsables de millones de diagnósticos cada año. El doctor André Ilbawi, de la OMS, lo expresó de manera clara: "Por primera vez podemos mostrar cuánto riesgo proviene de causas que podemos controlar".
El tabaquismo encabeza la lista como el principal factor de riesgo prevenible. Representa el 15 por ciento de todos los nuevos diagnósticos de cáncer a nivel global. Contrario a lo que muchos creen, el cigarrillo no solo causa cáncer de pulmón. La OMS advierte que las sustancias carcinógenas circulan por el torrente sanguíneo y afectan órganos como la vejiga, riñón, hígado y páncreas. Lo importante es que abandonar el hábito reduce significativamente el riesgo incluso después de años de consumo. Pero hay más: la exposición al humo de segunda mano también representa un peligro para las personas no fumadoras.
El alcohol, por su parte, es el tercer factor de riesgo prevenible más importante, vinculado al 3 por ciento de los nuevos casos de cáncer. La relación es directa: cuanto más se consume, mayor es el riesgo. La OMS subraya que no existe un umbral completamente seguro. El alcohol facilita la entrada de sustancias cancerígenas en las células y daña tejidos de la boca, garganta, esófago, hígado y colon. Preocupante es que el consumo de bebidas alcohólicas continúa en aumento en varios países de ingresos medios y bajos, donde el acceso a información de salud es limitado.
Los expertos enfatizan que no se trata solo de decisiones individuales. Para lograr una reducción significativa de cánceres prevenibles en Colombia y el mundo, es necesario combinar cambios personales, como dejar de fumar o reducir el consumo de alcohol, con políticas públicas que fortalezcan la regulación, la prevención y el acceso a información clara sobre estos riesgos. El reto está en manos tanto de cada persona como de los gobiernos y las instituciones de salud, incluyendo las EPS.
Fuente original: El Tiempo - Salud