SUV eléctrico en Bogotá: ¿vale la pena? Probamos la Torres EVX en la ciudad

El mercado de vehículos eléctricos en Colombia crece aceleradamente, especialmente en Bogotá. EL TIEMPO probó durante cinco días la Torres EVX, un SUV completamente eléctrico de la marca coreana KGM. El vehículo destaca por su facilidad de manejo en tráfico, asistencias tecnológicas, autonomía de hasta 582 kilómetros y tamaño practico para la ciudad, aunque tiene limitaciones en conectividad inalámbrica.
Colombia vive un boom de vehículos eléctricos. En solo el primer trimestre de 2026 se matricularon 9.349 unidades, lo que representó un crecimiento del 171,3 por ciento frente al mismo periodo del año anterior. Para dimensionar el fenómeno: en 2025 se vendieron 19.724 vehículos eléctricos, un 115 por ciento más que en 2024. Este crecimiento responde a políticas públicas como la excepción del pico y placa, beneficios tributarios vigentes desde 2019 con menores impuestos, mayor competencia entre marcas y tasas de interés favorables que han hecho más accesible esta tecnología.
Con ese panorama, la pregunta ha evolucionado. Ya no se trata de si los eléctricos funcionan en Colombia, sino cómo se desempeñan en el día a día de ciudades grandes como Bogotá, donde se concentra la mayoría de estas compras. Por eso, EL TIEMPO puso a prueba durante cinco días la Torres EVX, un SUV completamente eléctrico de KGM, la marca coreana anteriormente conocida como SsangYong, que cuenta con representación en el país y ofrece modelos híbridos y eléctricos con batería de alto voltaje y respaldo de larga duración.
En el tráfico bogotano, donde los viajes de 20 minutos pueden convertirse en una hora de suplicio, la Torres EVX mostró una de sus principales virtudes: la facilidad de conducción. Con 204 caballos de potencia y 339 Newton-metro de torque (fuerza de torsión), el sistema eléctrico responde de manera inmediata pero progresiva, sin tirones ni vibraciones. Esto hace más llevaderos los constantes arranques y frenadas que caracterizan a la capital. Sin embargo, lo que realmente marca la diferencia en ciudad son sus asistencias tecnológicas. El control crucero adaptativo se convirtió en un aliado clave durante las pruebas. En medio de los trancones, donde avanzar implica frenar y acelerar constantemente, el sistema regula la velocidad y mantiene la distancia con el vehículo de adelante de manera automática. En la práctica, es como si el vehículo se manejara solo: solo defines la velocidad y la distancia de seguridad, y el carro se encarga del resto. Esto reduce la carga del conductor en trayectos largos dentro de la ciudad, algo que se agradece en Bogotá.
El tamaño del SUV también juega a su favor. La Torres EVX logra un equilibrio importante: ofrece el espacio necesario para una familia, pero sin convertirse en un vehículo difícil de maniobrar. En parqueaderos estrechos, rampas cerradas o calles congestionadas, se mueve con facilidad. El confort también transforma la experiencia. Su insonorización logra aislar buena parte del ruido exterior, creando un ambiente más tranquilo en la cabina, detalle que marca la diferencia en una ciudad ruidosa y congestionada, especialmente en trayectos largos.
La autonomía es quizás el factor que más tranquilidad aporta. Con una batería de 73,4 kWh y un rango de hasta 582 kilómetros en ciclo urbano, la Torres EVX permite usar el vehículo sin preocupación constante por la carga. Durante las pruebas, la sensación fue la de conducir un carro convencional. Incluso en un recorrido corto hacia Guatavita, el SUV respondió con solvencia. El sistema de carga rápida también fue determinante: llevó la batería del 10 por ciento al 80 por ciento en poco más de 30 minutos, lo que mejora significativamente la experiencia de uso para salidas fuera de la ciudad. El sistema de regeneración de energía en tres niveles se adapta bien tanto al tráfico urbano como a los trayectos hacia la sabana. Al frenar y descender, el vehículo recupera energía automáticamente, optimizando el consumo y extendiendo la autonomía.
En seguridad, el EVX mantiene un estándar alto. La estructura con 81 por ciento de acero de alta resistencia, junto con ocho airbags y sistemas avanzados de asistencia a la conducción, refuerzan la protección para todos los ocupantes, aspecto clave para un vehículo familiar. Hay un punto en el que el vehículo queda en deuda: la conectividad inalámbrica. Aunque cuenta con Apple CarPlay y Android Auto, estos sistemas solo funcionan mediante cable, limitación que se siente en el uso diario en un mercado donde la conectividad inalámbrica es cada vez más común.
A pesar de esto, el balance general es positivo. En Bogotá, la Torres EVX demuestra que la movilidad eléctrica no solo es viable, sino práctica. Sus asistencias hacen más llevadero el tráfico, su tamaño se adapta a la ciudad y su autonomía permite desplazamientos sin preocupaciones incluso hacia la sabana. En un país donde los vehículos eléctricos crecen a triple dígito y Bogotá concentra buena parte de esa expansión, opciones como la Torres EVX se consolidan como soluciones reales, no para el futuro, sino para el presente.
Fuente original: El Tiempo - Vida