Superintendente de Nueva EPS: en 15 días habrá primeras decisiones para "nivelar el sistema"

Luz María Múnera, superintendente ad hoc de Nueva EPS, descarta la liquidación de la aseguradora y advierte que los problemas van más allá de esta entidad: son estructurales del sistema de salud colombiano. Plantea una estrategia de "nivelación" que incluye pagos equitativos a prestadores, cambios en la contratación y control más estricto de recursos. El Gobierno contempla una posible inyección de dinero en la EPS, de la cual es accionista mayoritario con el 50,78 por ciento.
La nueva superintendente ad hoc de Nueva EPS, Luz María Múnera Medina, asegura que aunque no tiene pruebas documentales, ve indicios de que los recursos de la aseguradora siguen siendo manejados como si fuera un negocio privado. En una entrevista realizada por El Tiempo, la funcionaria, que llegó al cargo en diciembre de 2025 luego de la renuncia de Angie Rodríguez, advierte sobre irregularidades en la distribución de pagos a los prestadores de servicios de salud.
Múnera resalta que en los próximos 15 días se darán a conocer las primeras decisiones concretas de esta nueva fase de intervención bajo el liderazgo del nuevo agente interventor, Jorge Iván Ospina. Sin embargo, aclara que no espera solucionar la crisis en el corto plazo. "No vamos a solucionar el problema por una razón muy sencilla, es que es estructural y no es solo de la Nueva EPS, es el sistema de salud colombiano el que tiene problemas estructurales", comenta la superintendente. Su objetivo es más modesto pero urgente: nivelar el sistema para calmar la alteración que vive actualmente.
Entre las medidas inmediatas que propone está el pago equitativo mediante giro directo a través de la Adres (Administradora de los Recursos del Sistema General de Seguridad Social en Salud). La idea es que si hay recursos para pagar el 80 por ciento de las obligaciones, todos los prestadores reciban ese mismo porcentaje. Actualmente, según Múnera, hay "discrecionalidad" en los pagos: algunos prestadores reciben el 100 o 120 por ciento mientras otros apenas cobran el 10 o 20 por ciento. "No tengo cómo demostrarlo, pero lo cierto es que se sigue manejando la plata de la Nueva EPS como un negocio", afirma la funcionaria.
Otra distorsión que busca corregir es el pago por evento en lugar de contratos formales. Múnera lo califica como "una aberración en administración pública" porque la misma operación puede costar entre dos y siete millones de pesos según la institución prestadora, generando un desagüe importante de recursos del sistema. También estudia, junto con el Ministerio de Salud, la posibilidad de que cuando una persona no reciba un medicamento completo pueda comprarlo en farmacias con precios regulados y que la EPS le reembolse el dinero.
Sobre la liquidación de Nueva EPS, la superintendente es categórica: no está en las tareas del presidente. En cuanto a la posible inyección de dinero estatal, comenta que existe esa posibilidad considerando que el Gobierno es accionista mayoritario con el 50,78 por ciento de la entidad. No obstante, advierte que cualquier inversión debe venir después de "nivelar primero" el sistema para poder "tomar decisiones sobre capitalización".
Múnera destaca que ya ha habido avances: las PQRS (peticiones, quejas, reclamos y sugerencias) han bajado más del 40 por ciento desde que asumió el cargo. También subraya la importancia de tener presencia permanente en los territorios para detectar problemas. Reconoce que el anterior interventor se fue porque no pudo trabajar con alguien "a quien le interesa más seguir mirando la salud como un negocio y no como un derecho ligado a la vida y la dignidad humana".
Fuente original: El Tiempo - Salud