Starbucks llega a Colombia con su programa de 100 millones de árboles de café resistentes al cambio climático

Starbucks cumplió su meta de donar 100 millones de árboles de café a agricultores de todo el mundo desde 2017, y ahora expandirá el programa a nuevos países como Colombia. La iniciativa busca fortalecer cultivos vulnerables ante el cambio climático con variedades más resistentes a enfermedades y condiciones adversas. Además de los árboles, la compañía invertirá 50 millones de dólares adicionales y ofrecerá capacitación técnica a pequeños productores para garantizar su sostenibilidad económica a largo plazo.
Starbucks ha alcanzado un hito importante en su estrategia ambiental al completar la donación de 100 millones de árboles de café a agricultores en distintas regiones productoras. Colombia es uno de los nuevos países donde se expandirá este programa que comenzó hace casi una década con el propósito de fortalecer la producción de café arábico frente a los desafíos del cambio climático.
La iniciativa nació en 2017 en países como El Salvador, Guatemala y México, con el objetivo de renovar parcelas envejecidas o afectadas por enfermedades. Ahora se abrirá hacia nuevas estrategias en Etiopía, Tanzania, Indonesia, Costa Rica, Honduras y Colombia, continuando también el apoyo en las regiones donde comenzó el programa. Después de alcanzar los 100 millones de árboles, Starbucks proyecta la entrega de 50 millones de árboles adicionales, enfocados especialmente en pequeñas fincas vulnerables.
El cambio climático ha transformado significativamente el cultivo del café a nivel mundial. El aumento de las temperaturas, los cambios en los patrones de lluvia y la mayor presión de plagas y enfermedades como la roya del café han incrementado la necesidad de contar con variedades más resistentes. Un árbol de café saludable puede sostener el sustento de una familia durante décadas, siempre que esté adaptado a las condiciones de su entorno.
Gran parte de los árboles proviene de investigaciones realizadas en Hacienda Alsacia, la finca de investigación y desarrollo de Starbucks ubicada en Costa Rica, donde agrónomos estudian variedades resistentes y trabajan en aspectos como la salud del suelo y la tolerancia a enfermedades. El programa ha contado con la colaboración de Conservación Internacional, organización que ha integrado prácticas ambientales y sociales, además de monitorear la calidad de las plantas entregadas y el cumplimiento de los lineamientos con agricultores y viveros. "Con el cambio climático amenazando el futuro del café, construir sistemas agrícolas resilientes nunca ha sido más urgente", señaló Raina Lang, directora senior de café sostenible en Conservación Internacional.
El esfuerzo no se limita a los árboles. Starbucks también canaliza recursos a través del Global Farmer Fund, mecanismo mediante el cual alcanzó su meta de otorgar 100 millones de dólares en apoyo financiero a pequeños agricultores en todo el mundo. Este fondo facilita capital para la renovación de fincas, mejora de infraestructura y fortalecimiento de la estabilidad económica de los productores.
Los beneficiarios acceden además a asistencia técnica en prácticas agronómicas, planificación empresarial y gestión de riesgos. Reciben capacitación en habilidades de gestión y comprensión de los riesgos climáticos, con acompañamiento para adaptarse a los impactos del cambio climático, buscando generar beneficios sostenibles después de haber saldado sus obligaciones financieras.
Según Ricardo Arias-Nath, vicepresidente senior de Café y Té Global y presidente para América Latina y el Caribe de la compañía, "El futuro del café depende de las acciones que realicemos hoy". La estrategia se centra en invertir en los agricultores, proteger los paisajes cafetaleros y escalar soluciones que fortalezcan la resiliencia en toda la cadena de suministro, contribuyendo a prolongar la viabilidad de la producción de café en regiones afectadas por el cambio climático.
Fuente original: El Tiempo - Vida