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Sostenibilidad: cómo el negocio verde genera ingresos mientras cuida el planeta

Fuente: El Tiempo - Vida
Sostenibilidad: cómo el negocio verde genera ingresos mientras cuida el planeta
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La sostenibilidad pasó de ser un discurso ambiental a una estrategia empresarial rentable. Sectores como energía, turismo, moda y construcción están capturando valor real al implementar modelos circulares que reducen costos y atraen consumidores conscientes. En Colombia, las oportunidades crecen con la biodiversidad disponible y el marco regulatorio en economía circular, aunque el reto principal sigue siendo pasar de la intención a resultados realmente rentables.

La presión por cuidar el ambiente y las exigencias de consumidores más conscientes hicieron que la sostenibilidad dejara de ser solo un discurso para convertirse en un modelo de negocio concreto. Hoy, empresas grandes y pequeñas descubren que invertir en prácticas ambientales no es solo una obligación ética, sino una forma efectiva de crecer más rápido, reducir gastos y diferenciarse en mercados cada vez más competitivos.

Según Vanessa Prieto Sandoval, coordinadora de la Maestría en Gerencia de la Sostenibilidad de la Universidad Javeriana, "las inversiones en prácticas sostenibles se han convertido en una fuente de ventaja competitiva, diferenciación en mercados globales y rentabilidad". El punto clave está en que las empresas abandonen el modelo tradicional de extraer, usar y desechar, y adopten sistemas circulares donde los residuos se convierten en materias primas y los productos se diseñan para durar más.

Compañías como Corona, Essentia y Alpina ya están cosechando beneficios. Integran materiales recuperados en sus procesos o crean incentivos económicos alrededor del reciclaje. Incluso instituciones académicas como la Javeriana lideran procesos similares. Los números hablan: en industrias como salud y belleza, las marcas que usan ingredientes naturales y empaques reutilizables crecen hasta nueve puntos porcentuales más que sus competidores convencionales.

El Instituto Internacional para el Desarrollo Gerencial (IMD), una escuela de negocios suiza de prestigio, identifica cuatro formas de monetizar la sostenibilidad. Primero, las cadenas de valor tradicionales, donde rediseñar materiales y procesos reduce residuos y costos. Segundo, las empresas de conocimiento como consultoras que ayudan a otros a adaptarse a estándares ambientales más exigentes. Tercero, la economía colaborativa, donde empresas gestionan activos compartidos para que múltiples usuarios accedan sin poseer. Y cuarto, las redes de valor que conectan actores y sistemas para impulsar cambios ambientales a mayor escala.

Algunos sectores aprovechan estas oportunidades mejor que otros. La moda y textil, históricamente cuestionada por su impacto ambiental, experimenta un auge con el mercado de segunda mano y el reuso. La energía avanza rápido: las empresas que transitan a solar y eólica reducen costos operativos hasta treinta por ciento a largo plazo. Celsia, por ejemplo, desarrolla soluciones solares para pequeñas y medianas empresas. En construcción y alimentos, marcas como Corona y Juan Valdez integran la economía circular en sus operaciones. El turismo, impulsado por viajeros que buscan experiencias de naturaleza de bajo impacto, proyecta 2,1 millones de visitantes en el primer semestre del año, según la Asociación Colombiana de Agencias de Viajes y Turismo.

Un cambio importante es la aparición del "prosumidor": alguien que produce y consume simultáneamente, aprovechando plataformas digitales para generar ingresos mientras optimiza sus propios recursos, desde energía hasta espacios. Este modelo distribuye la responsabilidad ambiental entre múltiples actores, no solo entre empresas grandes.

El desafío sigue siendo traducir las buenas intenciones en resultados reales. El IMD plantea que es fundamental identificar el modelo de negocio dominante, entender qué impulsa comercialmente la sostenibilidad y buscar alianzas estratégicas. En Colombia, el potencial es alto: la biodiversidad y la Estrategia Nacional de Economía Circular crean un escenario favorable para innovar. Oportunidades concretas incluyen aprovechar residuos orgánicos para energía o bioproductos, desarrollar materiales biodegradables y adoptar certificaciones que abran acceso a mercados internacionales. Lo evidente es que la sostenibilidad dejó de ser solo una responsabilidad ambiental para convertirse en la estrategia empresarial del futuro.

Fuente original: El Tiempo - Vida

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