Solo dos bancos acertaron: el dólar cayó a $3.334, muy por debajo de lo que predijo el mercado
El dólar se desplomó esta semana a su nivel más bajo en seis años, por debajo de $3.400, cuando casi todos los analistas lo esperaban por encima de $4.000. Solo Alianza y Banco de Occidente acertaron en sus pronósticos. El movimiento obedece a que inversores internacionales buscan países con tasas de interés altas, y Colombia, con su tasa al 12%, se convierte en un destino atractivo para colocar dinero barato.
El dólar se ha comportado de manera completamente inesperada durante lo que va de 2026. La divisa estadounidense llegó esta semana a $3.334, un nivel que no se veía desde hace seis años. Lo sorprendente no es solo que haya caído, sino que casi nadie en el mercado financiero lo vio venir. Hace apenas unos meses, los principales analistas del país esperaban que el dólar estuviera rozando los $4.106 en julio. La realidad resultó siendo casi $800 pesos más barata.
El contraste es notorio cuando se miran las proyecciones que diferentes instituciones financieras hicieron a principios de junio. Banco Popular, Itaú, Citibank y Bancolombia estimaban que la moneda estaría entre $3.420 y $3.440. Otros como Corficolombiana, Davibank, BTG Pactual y BBVA eran aún más pesimistas, pronosticando un dólar entre $3.500 y $3.620. Sin embargo, solo dos entidades fueron lo suficientemente audaces para proyectar un dólar por debajo de $3.400: Alianza y Banco de Occidente, este último con $3.380.
En lo corrido del año, el dólar ha retrocedido $423 pesos, lo que representa una caída del 11,31%. Este movimiento ha sido tan fuerte que los analistas ya están revisando sus proyecciones hacia la baja. Para 2027, Alianza espera que el dólar siga cayendo hasta $3.200, mientras que Banco de Occidente prevé un repunte moderado hacia $3.600. Las posiciones son variadas: Banco Popular es el más optimista al proyectar $3.100, mientras que Davibank es el más pesimista con $3.924.
Detrás de esta tendencia bajista hay una explicación técnica que afecta directamente los bolsillos de los colombianos comunes. Mauricio Acevedo, estratega de divisas de Corficolombiana, explica que los fondos de inversión internacionales están aprovechando lo que se conoce como "carry trade". En términos sencillos: los inversionistas toman dinero prestado en países donde es casi gratis, como Suiza con tasas de 0% o Japón con 1%, y lo traen a países como Colombia donde el Banco de la República acaba de subir sus tasas al 12% anual. "Recoger estos recursos a estas tasas y traerlos a economías de países emergentes e invertirlos en Colombia, donde nuestro banco central acaba de subir sus tasas a 12% efectivo anual, permite aprovechar ese diferencial de tasas globales en beneficio del inversionista", señaló Acevedo.
Lo que esto significa en la práctica es que más dinero extranjero está llegando al país buscando esas tasas altas, y eso aumenta la demanda de pesos, lo que presiona el dólar hacia abajo. Para el ciudadano corriente, un dólar más barato tiene consecuencias mixtas: los productos importados se abaratan, pero las exportaciones colombianas se encarecen en el mercado internacional.
Fuente original: La República - Finanzas