Soldados conscriptos alcanzan ingreso equivalente al salario mínimo en 2026

Los conscriptos del Ejército Nacional llegaron en 2026 a recibir el 100% del salario mínimo legal vigente, cumpliendo un mandato de la Ley 2384 de 2024 que ordenó aumentos progresivos desde 2024. Aunque el monto ahora iguala el salario mínimo, la ley mantiene estos ingresos como bonificación no salarial, lo que significa que no generan derechos laborales completos como sí los tienen los trabajadores formales. Este cambio representa el primer intento formal de equiparar económicamente a los conscriptos, tras años en que recibían fracciones del salario mínimo bajo la estructura anterior.
El pago que reciben los soldados conscriptos en Colombia experimentó una transformación importante entre 2021 y 2026, aunque el cambio no fue tan simple como parecería. La evolución ocurrió mediante decisiones legales que aumentaron los montos sin alterar fundamentalmente la naturaleza de lo que reciben: sigue siendo una bonificación, no un salario.
Hasta 2024, el escenario era bastante diferente. Bajo el Decreto 976 de 2021 y luego el Decreto 466 de 2022, los conscriptos recibían una bonificación mensual para gastos personales junto con otros pagos especiales, pero todo esto permanecía por debajo del salario mínimo. Era una cantidad muy inferior a lo que ganaba un trabajador formal, y además no generaba derechos de prestaciones como lo hace un salario tradicional. Los soldados profesionales sí tenían sus ingresos vinculados al salario mínimo, creando una brecha clara entre ambos grupos.
El quiebre llegó con la Ley 2384 de 2024, que ordenó algo diferente: un aumento progresivo obligatorio. La ley estableció que los conscriptos recibirían inicialmente el 50% del salario mínimo, luego subirían al 70% en máximo seis meses, y llegarían al 100% en no más de dos años. Este fue el primer intento formal de equiparar económicamente a quienes prestan el servicio militar obligatorio con el salario mínimo legal vigente.
Durante 2025, el país atravesó la fase de transición. El ingreso de los conscriptos se ubicaba alrededor del 70% del salario mínimo, manteniéndose aún bajo la categoría de bonificación sin derechos laborales completos. A través de decretos como el Decreto 305 de 2024 y el Decreto 615 de 2025, se continuó regulando los montos, avanzando hacia la meta establecida por la ley.
En 2026, el proceso culminó. Por mandato de la Ley 2384, la bonificación de los conscriptos alcanzó el 100% del salario mínimo legal vigente. Por primera vez en años, el monto mensual que reciben estos soldados es equiparable al salario mínimo. Sin embargo, y esto es importante, la ley no modificó su naturaleza jurídica: sigue siendo una bonificación, no un salario formal.
Esta distinción tiene consecuencias reales para los conscriptos. Aunque ahora reciben la misma cantidad que establece el salario mínimo, no tienen derecho a todas las prestaciones laborales que sí reciben quienes tienen un vínculo contractual formal con el Estado. La ley también incluyó beneficios adicionales como dotaciones y pagos por finalización del servicio, ampliando las compensaciones. Pero estos cambios no transformaron la relación en una vinculación laboral con prestaciones completas.
El resultado es un progreso económico tangible para los conscriptos, pero dentro de un marco legal que mantiene diferencias con los trabajadores formales. El aumento llegó, el monto alcanzó el salario mínimo, pero el estatus legal se preservó sin cambios fundamentales.
Fuente original: Portafolio - Empleo