Siete cambios que transformarán cómo vivimos y invertimos en inmuebles en 2026
El mercado inmobiliario colombiano se redefine acelerado por el trabajo desde casa, hogares más pequeños y compras por internet. Un análisis de Bancolombia identificó siete tendencias clave: desde invertir en fracciones de propiedades digitales hasta viviendas compactas en el corazón de las ciudades. Lo que se busca ahora son espacios flexibles con servicios integrados, no solo cuatro paredes.
La manera en que vivimos está cambiando más rápido de lo que los constructores pueden adaptarse. Mientras las personas reorganizan sus vidas alrededor del trabajo remoto, familias más pequeñas y compras online, los edificios siguen respondiendo a esquemas de hace una década. Bancolombia acaba de analizar esta desconexión y encontró que la brecha entre lo que necesitamos y lo que nos ofrecen está generando nuevas formas de vivir e invertir en propiedades.
El banco identificó siete tendencias que configurarán el mercado en 2026. La primera es la tokenización inmobiliaria, algo que suena complicado pero es simple: dividir una propiedad en pedazos digitales para que personas con menos dinero puedan invertir en inmuebles, como si compraran acciones de un edificio. La segunda son fondos de inversión donde usted participa en las ganancias de alquilar oficinas, bodegas o locales comerciales, pero sin la molestia de administrar la propiedad directamente.
Las siguientes cinco tendencias hablan sobre cómo se verán los espacios físicos. El coliving es vivienda compartida pero no como antaño: son apartamentos privados pero con gym, coworking, áreas comunes y actividades comunitarias incluidas. El senior living son residencias con servicios de cuidado y bienestar para personas mayores, sin ser hospitales. Las dark stores son bodegas compactas escondidas en las ciudades que solo despachan mercancía para entregas a domicilio, respondiendo a que todos compramos por internet. El microliving son apartamentos muy pequeños pero estratégicamente ubicados cerca de trabajo, transporte y servicios, aprovechando al máximo cada metro cuadrado. Finalmente, el retail híbrido mezcla restaurantes, cines, oficinas, consultorios y hasta logística en un mismo lugar para que la gente tenga todo cerca.
Federico Suárez, vicepresidente del negocio inmobiliario de Bancolombia, explicó que estos modelos abren puertas a soluciones de vivienda más adaptables y formas de invertir más alcanzables en las ciudades. El reto ahora está en que desarrolladores e inversionistas adopten estas tendencias rápidamente. Quién entienda este cambio social y lo traduzca en proyectos reales será quien gane en el mercado de los próximos años.
Fuente original: La República - Finanzas