Shakira expresa su pesar tras muerte de técnico en montaje de concierto en Brasil

Un técnico de 28 años identificado como Gabriel de Jesús Firmino murió durante el montaje del escenario para el concierto gratuito de Shakira en Copacabana, Río de Janeiro, cuando una estructura colapsó mientras operaba un sistema de elevación. La artista barranquillera manifestó sus condolencias a la familia del trabajador. El espectáculo, programado para el 2 de mayo y que espera entre 2 y 2,5 millones de asistentes, se mantiene en calendario a pesar del accidente, lo que ha generado distintas reacciones.
La preparación del concierto gratuito que Shakira ofrecerá en Copacabana se vio opacada por una tragedia. Gabriel de Jesús Firmino, técnico de 28 años, falleció el 26 de abril durante el montaje del escenario principal cuando una estructura cedió mientras realizaba maniobras con un sistema de elevación. El trabajador quedó atrapado entre los componentes de la infraestructura y, aunque fue rescatado rápidamente por las personas que estaban en el lugar, las heridas graves que sufrió en las extremidades inferiores resultaron fatales.
Shakira no tardó en pronunciarse sobre lo acontecido. En declaraciones entregadas a People en Español, la cantante expresó: "Me entristece profundamente lo ocurrido a la familia, los amigos y los compañeros de trabajo de Gabriel de Jesús Firmino, un trabajador local que perdió la vida ayer en la obra. Mi más sincero pésame a su familia y seres queridos". Según la organización del evento, la artista se comunicó con el equipo de producción tras enterarse de la situación y ha mantenido seguimiento continuo sobre lo ocurrido.
El técnico pertenecía a una empresa subcontratada para las labores logísticas del montaje, no al equipo central de la gira. El hecho fue confirmado a través de un comunicado oficial difundido en redes sociales por los organizadores del espectáculo.
El concierto, programado para el 2 de mayo como cierre de la gira Las Mujeres Ya No Lloran World Tour, espera congregar entre 2 y 2,5 millones de personas en las playas de Copacabana. A pesar de la tragedia, la realización del show continúa en pie, decisión que ha dividido opiniones entre el público: mientras algunos apoyan la continuidad del evento, otros cuestionan que se lleve a cabo después de lo sucedido.
El accidente reabre el debate sobre las condiciones de seguridad en montajes de gran escala dentro de la industria del entretenimiento en vivo. Estos espectáculos requieren la participación de numerosos trabajadores y el uso de estructuras de gran tamaño, lo que demanda protocolos rigurosos para proteger a quienes hacen posible que miles de personas disfruten de la música en directo. La complejidad técnica de un show de esta magnitud implica riesgos que, en esta ocasión, cobraron una vida.
Fuente original: Minuto30



