Segundo trimestre de 2026: elecciones y crisis económica frenan el crecimiento colombiano

Colombia enfrenta un segundo trimestre complicado con elecciones presidenciales, inflación que no baja del 5%, tasas de interés al 11,25% y deuda cercana al 59% del PIB. Los expertos advierten que la incertidumbre política puede hacer que empresas e inversionistas congelen decisiones de inversión y crédito. El crecimiento proyectado es apenas del 2,6% para todo 2026, insuficiente para una economía que necesita dinamismo.
El segundo trimestre que comenzó en Colombia trae una tormenta económica perfecta. No es solo que haya elecciones presidenciales el 31 de mayo y 21 de junio. El problema es que esas elecciones llegan cuando el país ya está bajo presión por otros frentes que afectan el bolsillo de los colombianos todos los días.
Primero está la inflación. En febrero de 2026, los precios subieron 5,29% en comparación con el mismo mes del año anterior. La meta del Banco de la República es del 3%, así que la inflación sigue lejos de donde debería estar. Como respuesta, el Banco endureció el 31 de marzo su tasa de intervención y la llevó a 11,25%. Esto suena técnico, pero en realidad significa que los créditos se vuelven más caros. Los que pagan cuotas de casa o carro sienten cómo sus obligaciones pesan más en el presupuesto familiar. Las empresas también frenan porque expandirse con crédito tan caro no es rentable.
A esto se suma que el Gobierno debe refinanciar una deuda neta del 58,7% del PIB, cifra que va al alza. Para el ciudadano común, esto significa que el Estado está apretado financieramente y podría tener menos recursos para invertir en carreteras, educación o salud. Según Lorena Gutiérrez, decana de la Facultad de Ciencias Económicas y Administrativas de la Universidad de San Buenaventura, "El Dane reportó que el PIB del cuarto trimestre de 2025 creció 2,3% anual y que la tasa de desempleo nacional en febrero de 2026 fue de 9,2%. Son datos que muestran una economía que se mueve, pero no lo bastante robusta como para resistir cómodamente un escenario de tasas altas, inflación persistente y mayor percepción de riesgo". En otras palabras: el país no está en colapso, pero tampoco tiene amortiguadores para un golpe más.
Las elecciones presionaran aún más. Cuando hay incertidumbre sobre quién gobernará y qué políticas implementará, los inversionistas se vuelven cautelosos. Postergan expansiones, frenan contrataciones y buscan opciones más seguras para su dinero. Fedesarrollo reportó que el Índice de Incertidumbre de la Política Económica cerró 2025 en 299 puntos, reflejando un incremento en la nerviosismo del mercado.
El endeudamiento privado también está bajo estrés. La Superfinanciera reportó tasas de interés en consumo de 17,84% en abril de 2026. Para un hogar que necesita un crédito personal o una pequeña empresa que requiere capital de trabajo, estas tasas son asfixiantes. Significa que refinanciar deuda anterior se vuelve más costoso y acceder a nuevo crédito es prácticamente prohibitivo.
Juan Alberto Londoño Martínez, exviceministro de Hacienda, advierte que dependiendo de quién gane las elecciones, el impacto económico puede variar. Según él, si candidatos como Paloma Valencia o Abelardo de la Espriella repuntan en encuestas, los mercados podrían sentir algún alivio. Pero si Iván Cepeda fortalece su posición, advierte que los inversionistas podrían "suspender sus inversiones esperando cuáles son los resultados" por cambios en la política económica.
El resultado es que el segundo trimestre probablemente será un periodo de actividad económica lenta. Las empresas esperarán a conocer los resultados electorales antes de tomar decisiones importantes. Mientras tanto, el crecimiento proyectado del 2,6% para 2026 seguirá siendo modesto, insuficiente para generar empleos o mejorar significativamente las condiciones de vida de los colombianos.
Fuente original: Portafolio - Economía