Secretaría de Salud en Zipaquirá no sabe cómo funciona consultorio que Petro elogió

La Secretaría de Salud de Zipaquirá admitió desconocer el funcionamiento de un consultorio médico dentro de una farmacia que el presidente Petro celebró hace un mes. El exconcejal Juan Martín Bravo cuestionó quién autorizó el servicio y bajo qué requisitos opera. La situación refleja un problema más amplio: centros de salud en todo el país enfrentan crisis financiera y cierres de servicios.
En Zipaquirá se destapó un problema de control sanitario que deja en evidencia los vacíos en la supervisión de servicios médicos. La Secretaría de Salud local admitió públicamente que desconoce cómo opera un consultorio ubicado dentro de Drogas La Rebaja, en la carrera 10 número 7B-08. Lo curioso es que hace apenas un mes, el presidente Petro aplaudió este mismo proyecto como un avance en accesibilidad a la salud.
El exconcejal de Cali Juan Martín Bravo sacó a la luz la situación a través de redes sociales, divulgando la respuesta que dio la autoridad sanitaria municipal a una petición ciudadana. Según el documento, "la Secretaría de Salud de Zipaquirá reconoció que NO tiene claridad sobre cómo opera el consultorio médico dentro de Drogas La Rebaja". Bravo no pasó por alto la gravedad del asunto y formuló preguntas incómodas: "¿Entonces quién autorizó consultas médicas en ese punto? ¿Bajo qué habilitación? ¿Quién responde ante un posible riesgo para los pacientes?"
En su respuesta oficial, la Secretaría de Salud de Zipaquirá reconoció que "desconoce de manera oficial el modelo implementado para la atención de los pacientes en la sede Drogas La Rebaja", y trasladó la responsabilidad a la Secretaría de Salud de Cundinamarca. No obstante, el municipio se comprometió a realizar una visita de inspección. El exconcejal Bravo pidió además una intervención inmediata de la Superintendencia de Salud para verificar si realmente el consultorio cumple con los requisitos legales de habilitación y si está operando dentro de los estándares sanitarios vigentes.
Este caso en Zipaquirá es apenas un reflejo de una crisis más profunda que aqueja al sector salud en Colombia. Durante la última semana han salido a la luz varios cierres de centros médicos por problemas financieros. La Liga Colombiana Contra el Cáncer suspendió servicios en Bogotá el 5 de mayo. El Instituto de Cancerología tuvo que negociar un acuerdo de emergencia con Nueva EPS para garantizar pagos pendientes y atención a los afiliados. Más recientemente, la Clínica Medical anunció el cierre de operaciones en cuatro sedes bogotanas: Santa Juliana, Norte, Américas y Toberín, debido a que "las dificultades en el flujo de recursos y a la cartera pendiente por parte de los aseguradores" la obligaron a tomar esas medidas. Mientras las autoridades investigan qué está pasando en Zipaquirá, en el resto del país la salud sigue en picada.
Fuente original: El Colombiano - Colombia
