Sargazo invade 20 kilómetros de playas chocoanas y amenaza turismo y ecosistema marino
El Caribe chocoano enfrenta una crisis ambiental sin precedentes: más de 20 kilómetros de costa entre Capurganá, Sapzurro y La Miel están cubiertos de sargazo. La invasión de algas cubre entre 40 y 50 mil hectáreas, lo que equivale a 70 mil canchas de fútbol. Las autoridades explican que se trata de un "bloom" o floración acelerada por el cambio climático, aunque advierte que puede causar mortandad de peces por falta de oxígeno en el agua.
El Caribe chocoano está viviendo una crisis ambiental que va mucho más allá de una simple mancha en el mar. Lo que debería ser un destino de ensueño, con playas que enamoran a propios y extraños, hoy lucen teñidas de un marrón oscuro que avanza sin control. Entre Capurganá, Sapzurro y La Miel, más de 20 kilómetros de costa están bajo el asedio del sargazo, y la situación se vuelve cada vez más preocupante.
Las cifras pintan un cuadro desalentador. Entre 40 y 50 mil hectáreas de océano están cubiertas de esta alga pardusca, lo que es equivalente a imaginar 70 mil canchas de fútbol flotando en nuestras aguas. Para los operadores turísticos y las comunidades locales que dependen del mar, esto representa una catástrofe en cámara lenta que está afectando sus ingresos y su forma de vida.
Mientras tanto, en Turbo también reportan extrañeza por los cambios que ven en el agua. Algunas playas han tomado un tono verde que nadie esperaba. Desde Corpourabá explican que detrás de esto hay un fenómeno natural llamado "bloom" o floración de algas, no una situación anormal del todo. El problema es que este proceso se ha acelerado por factores como el aumento de la temperatura global, cambios en los patrones de viento y un exceso de nutrientes en el agua marina.
Lo más preocupante es lo que viene después. Aunque estos "blooms" pueden desaparecer en cuestión de dos o tres días, su paso deja daños considerables. La acumulación de algas consume el oxígeno del agua, causando la muerte de peces y disrupciones en toda la cadena alimenticia marina. Y aunque las autoridades lo llamen un evento recurrente en tiempos de transición climática, para quienes viven del mar no hay consuelo en ese argumento científico.
Fuente original: Telemedellín


