Santa Marta tumba árbol peligroso en Ciudadela 29 de Julio para proteger a las familias
La Alcaldía de Santa Marta, con apoyo del Ejército, realizó una tala de emergencia de un árbol orejero que amenazaba a los habitantes de la Ciudadela 29 de Julio. El árbol estaba inclinado 55 grados hacia las viviendas y sus raíces superficiales lo hacían vulnerable a caerse, especialmente en época de lluvias. Como compensación, la administración sembrará árboles nativos en la ciudad para recuperar la cobertura vegetal perdida.
En la Ciudadela 29 de Julio de Santa Marta se llevó a cabo una operación de tala de emergencia tras detectarse que un árbol orejero ubicado sobre la quebrada Tamacá representaba un riesgo inminente para los residentes del sector. La Alcaldía Distrital, a través de su Oficina de Gestión del Riesgo y Cambio Climático, trabajó en coordinación con la Brigada de Ingenieros de Gestión del Riesgo y Prevención de Desastres del Batallón No. 31 del Ejército de Colombia para ejecutar la intervención.
Los inspectores técnicos que evaluaron el árbol encontraron que estaba inclinado aproximadamente 55 grados hacia las casas del barrio, con raíces superficiales expuestas sobre un sustrato arenoso. Esta combinación de factores aumentaba considerablemente el peligro de que el árbol se volcara, especialmente durante la temporada lluviosa cuando los vientos son más intensos. Para los habitantes de la zona, esta situación era insostenible. "Este árbol está afectando algunas casas que están en la orilla de la quebrada Tamacá. Las ramas son muy pesadas y en cualquier momento pueden caer sobre los techos de la vivienda, lo que representa un peligro. No podemos esperar, primero son las vidas de las personas", explicó Yolanda Quintero Villalobos, líder comunitaria del sector.
El jefe de la Oficina de Gestión del Riesgo y Cambio Climático, Darío José Linero, subrayó que estas acciones hacen parte de la estrategia de prevención que impulsa la administración distrital. "Seguimos trabajando de manera articulada para atender oportunamente las situaciones que puedan representar un riesgo para la ciudadanía, priorizando siempre la protección de las familias y sus viviendas", manifestó.
Consciente de que la tala representa una pérdida de cobertura vegetal, la Alcaldía estableció un plan de compensación ambiental. La administración donará y sembrará árboles autóctonos, nativos o frutales de la región con una altura mínima de dos metros. Entre las especies a plantar están el trébol, roble rosado, cañaguate, guacamayo, orejero, campano, ceiba bonga, majagua, guayacán, camajón, mamón, mango y jobo. Estos ejemplares irán a programas de reforestación en el perímetro urbano de Santa Marta para fortalecer la cobertura vegetal y proteger el equilibrio ecológico de la ciudad.
La administración distrital también invita a la ciudadanía a reportar oportunamente cualquier situación de riesgo relacionada con árboles o infraestructura que pueda amenazar a las comunidades, permitiendo así una atención rápida y efectiva de las autoridades.
Fuente original: El Informador