Hantavirus: qué es y por qué es tan peligrosa la cepa que enfermó a pasajeros de un crucero
Un crucero que zarpó desde Argentina en abril registró casos de hantavirus, una enfermedad viral que normalmente afecta roedores pero que en su cepa Andes sí se transmite entre personas. Los síntomas son graves e incluyen fiebre, dolores intensos y problemas respiratorios. No existe vacuna ni tratamiento específico, solo cuidados de apoyo en cuidados intensivos.
El barco de cruceros MV Hondius zarpó de Ushuaia, en el extremo sur de Argentina, el 1 de abril con la promesa de un viaje relajante por el océano Atlántico. Los pasajeros esperaban disfrutar de paradas en lugares como las islas Sándwich del Sur, Tristán de Acuña y Santa Elena. Pero a bordo viajaba un virus silencioso que terminaría enfermando a varios viajeros y cobrando vidas. Las pruebas realizadas en Sudáfrica confirmaron lo que se temía: hantavirus, específicamente la cepa Andes.
Los hantavirus son una familia de virus que principalmente afecta a los roedores. Normalmente, los humanos se contagian al entrar en contacto con las heces u orina de animales infectados, generalmente al respirar en espacios donde estos roedores han estado. Sin embargo, la cepa Andes tiene una característica perturbadora: es la única documentada que puede transmitirse directamente entre personas. Por eso el brote en el crucero se volvió particularmente preocupante.
Según la información disponible, existen varios tipos de hantavirus en el mundo. Los que circulan en Europa y Asia producen una enfermedad llamada fiebre hemorrágica con síndrome renal, pero no se propagan entre humanos. Los de América, incluyendo el Andes, causan síndrome cardiopulmonar por hantavirus, y esta variante sí permite la transmisión de persona a persona.
Los síntomas son brutales. Comienzan de repente con dolores de cabeza intensos, dolor en espalda y abdomen, fiebre, escalofríos, náuseas y visión borrosa. Puede aparecer enrojecimiento en los ojos y en la cara. Los especialistas de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos advierten que "los síntomas aparecen generalmente de una a dos semanas después de la exposición. En casos raros, podrían tardar hasta 8 semanas en aparecer".
Con el paso de los días, la enfermedad avanza. En el síndrome cardiopulmonar, después de cuatro a diez días de la fase inicial aparecen tos y dificultad para respirar. Los pulmones se llenan de líquido, hay presión en el pecho y la presión arterial cae peligrosamente. Otros pacientes enfrentan hemorragia interna e insuficiencia renal aguda.
Lo más preocupante es que, según la Organización Mundial de la Salud, no existe fármaco antiviral ni vacuna específica para tratar la infección. El único camino es el tratamiento de apoyo: monitoreo exhaustivo y manejo de complicaciones. La OMS subraya que "el acceso temprano a los cuidados intensivos, cuando está clínicamente indicado, mejora los resultados, particularmente en pacientes con síndrome cardiopulmonar por hantavirus".
Fuente original: El Informador