Santa Marta entrega 500 ayudas humanitarias a familias afectadas por lluvias de febrero

La Alcaldía de Santa Marta, bajo la dirección de Carlos Pinedo Cuello, logró gestionar 500 ayudas humanitarias para familias damnificadas por el frente frío del 3 de febrero. La iniciativa fue posible gracias a la articulación entre la administración distrital, el Programa Mundial de Alimentos, el Ministerio de Igualdad y Equidad y el Banco de Alimentos. Las acciones buscan fortalecer la seguridad alimentaria de las comunidades más vulnerables y demuestran la capacidad de coordinación institucional de la ciudad.
La Alcaldía de Santa Marta no se quedó de brazos cruzados después del golpe que dejó el frente frío del pasado 3 de febrero. A través de la Oficina para la Gestión del Riesgo y el Cambio Climático, la administración distrital liderada por Carlos Pinedo Cuello consiguió gestionar 500 ayudas humanitarias dirigidas a las familias que quedaron en la cuerda floja tras la emergencia climática.
Lo interesante de esta gestión es que no fue un esfuerzo solitario. La Alcaldía logró tejer una red de colaboración con instituciones de envergadura como el Programa Mundial de Alimentos, el Ministerio de Igualdad y Equidad y el Banco de Alimentos. Cuando las entidades públicas y privadas se ponen de acuerdo, las cosas se mueven, y en este caso el resultado fue concreto: familias vulnerables recibiendo apoyo alimentario en momentos críticos.
Darío Linero Mejía, jefe de la Ogricc, enfatizó "la importancia de seguir consolidando alianzas institucionales para atender a las comunidades vulnerables". Ese es el punto: estas ayudas no son solo un parche, sino parte de una estrategia más amplia para que Santa Marta esté mejor preparada frente a los fenómenos naturales que cada vez son más frecuentes.
Desde el distrito señalan que estas acciones reflejan el compromiso de responder de manera efectiva ante los desafíos que imponen las emergencias climáticas. En una ciudad como Santa Marta, donde el cambio climático cada vez golpea más fuerte, iniciativas como esta ponen en evidencia que es posible articular esfuerzos y garantizar que quienes más necesitan no queden abandonados a su suerte.
Fuente original: El Informador
