Santa Marta en alerta: tres incendios diarios en abril por acumulación de basura
Los bomberos de Santa Marta atendieron 106 incendios durante abril, un promedio de más de tres emergencias al día. La mayoría fueron quemas en espacios públicos, principalmente en barrios como 11 de Noviembre, Gaira, Los Manguitos y Bastidas. La acumulación descontrolada de desechos está detrás de esta ola de incendios que pone en riesgo a las comunidades y el medio ambiente.
La alarma se mantiene encendida en Santa Marta. Durante el mes de abril, el Cuerpo de Bomberos Voluntarios de la capital magdalenense respondió a 106 incendios, cifra que refleja un problema que va más allá de las llamas: es un reflejo de cómo la ciudad está enfrentando una crisis de gestión de residuos.
Los números son contundentes. De esos 106 siniestros, 24 correspondieron a quemas en sitios públicos, la modalidad más frecuente que debieron combatir las cuadrillas durante todo el mes. No se trata de accidentes aislados. Hay patrones claros. Los barrios donde se concentra la mayor parte de estas emergencias son 11 de Noviembre, Gaira, Los Manguitos, Bastidas y la zona de la Vía Alterna al Puerto, sectores que comparten un denominador común: la basura acumulada sin control.
Cuando los desechos se apilan en lotes baldíos y espacios públicos, el riesgo aumenta exponencialmente. Cualquier chispa, una colilla mal apagada, o simplemente el calor acumulado, pueden desencadenar fuegos que se propagan rápidamente y ponen en peligro a los vecinos. Según el Código Nacional de Policía (Ley 1801 de 2016), estas quemas sin autorización son ilegales y generan sanciones que van desde multas hasta medidas correctivas, pero el incumplimiento sigue siendo masivo.
Los bomberos han hecho su trabajo con responsabilidad. En cada una de estas 106 emergencias, sus unidades respondieron oportunamente, controlando los fuegos antes de que causaran daños mayores. Pero es claro que los esfuerzos de la institución no pueden ser sostenibles si la raíz del problema persiste.
El Cuerpo de Bomberos Voluntarios ha lanzado un llamado directo a los samarios: cambien sus prácticas. Arrojar basura en espacios públicos, lotes abandonados o cerca de vías no es solo una cuestión de estética urbana. Es un acto que deteriora la ciudad, afecta el medio ambiente y alimenta directamente una crisis de seguridad que nos toca a todos. La responsabilidad de frenar estos incendios no puede recaer solo en quienes corren el riesgo enfrentándose a las llamas.
Fuente original: El Informador