Sangrado al ir al baño: por qué no debe confundirse con hemorroides y cuándo buscar médico

El gastroenterólogo Pepe Bandera advierte que cualquier sangrado en el tubo digestivo requiere evaluación médica inmediata, pues puede indicar cáncer de colon y no solo hemorroides. El sangrado se clasifica según su origen: vómito de sangre, evacuaciones negras o presencia de sangre fresca al defecar. La colonoscopia es el método más efectivo para detectar y remover pólipos antes de que se conviertan en tumores, y los expertos recomiendan iniciar chequeos preventivos a partir de los 45 años.
El doctor Pepe Bandera hace un llamado importante a la población: ningún síntoma de sangrado en el sistema digestivo debe pasarse por alto ni atribuirse automáticamente a hemorroides. Según el especialista, este síntoma frecuentemente subestimado puede esconder enfermedades graves, incluido el cáncer de colon. La atención médica temprana marca la diferencia entre un pronóstico favorable y complicaciones severas.
El sangrado digestivo se presenta de distintas maneras según dónde ocurra. El doctor Bandera explica que cuando la sangre proviene del tracto superior del aparato digestivo, puede manifestarse como vómito de sangre fresca o vómito con sangre coagulada, situaciones que constituyen emergencias médicas. Si el sangrado viene de zonas más bajas del intestino, las evacuaciones pueden volverse negras y pegajosas, lo que indica que la sangre se ha digerido. En otros casos, la persona nota sangre froja al evacuar o al limpiarse, lo cual siempre exige evaluación profesional.
Las causas de estos sangrados son diversas. En la parte superior del aparato digestivo pueden originarse por úlceras gástricas, inflamación por reflujo crónico, la bacteria Helicobacter pylori o el uso prolongado de medicamentos antiinflamatorios. En pacientes con cirrosis hepática, las várices en el esófago representan un riesgo de hemorragia grave. Cuando el sangrado viene del colon, puede deberse a infecciones, divertículos (pequeñas bolsas en el intestino) o cáncer.
El riesgo más preocupante es confundir hemorroides con cáncer de colon. "El especialista advirtió sobre el peligro de autodiagnosticarse hemorroides, ya que esto suele retrasar la detección del cáncer de colon, el cual se desarrolla mayoritariamente a partir de pólipos asintomáticos." El cáncer colorrectal es actualmente el tercer tumor más frecuente en el mundo y tiene altas tasas de mortalidad justamente por diagnósticos tardíos.
Por eso el doctor Bandera subraya la importancia de la prevención. La colonoscopia es el método más confiable para detectar y extirpar pólipos antes de que se conviertan en cáncer. Esta prueba debe realizarse bajo sedación para mayor comodidad del paciente. Como alternativa inicial de detección, existe la prueba FIT, que busca sangre oculta en las heces (sangre que no se ve a simple vista).
Las recomendaciones son claras: toda persona debe someterse a un chequeo preventivo a partir de los 45 años. Además, ciertos hábitos protegen contra este cáncer: una dieta rica en fibra es protectora, mientras que el tabaquismo, la obesidad y el consumo frecuente de carnes procesadas aumentan el riesgo. Cualquier sangrado digestivo justifica una consulta médica, sin excepciones.
Fuente original: El Tiempo - Salud