San Andrés se prepara para el mayor conteo de aves del mundo el próximo 9 de mayo

Colombia participará nuevamente en el Global Big Day, el evento de ciencia ciudadana más importante para la observación de aves a nivel mundial. San Andrés, con más de 1.950 especies registradas en el país, se posiciona como protagonista en esta jornada de 24 horas. La bióloga Andrea Pacheco lidera la iniciativa en la isla, donde ya hay definidos varios puntos de recorrido y se unen instituciones como Coralina y el Jardín Botánico de la Universidad Nacional.
El próximo 9 de mayo, coincidiendo con el Día Internacional de las Aves Migratorias, San Andrés se sumará a una nueva edición del Global Big Day, el evento de observación de aves más importante del planeta. Durante 24 horas, observadores de todos los niveles se desplegarán por diferentes territorios para registrar el mayor número de especies posible, una iniciativa que coloca a Colombia en el mapa mundial como el país con mayor diversidad aviaria. Con más de 1.950 especies registradas, nuestra nación es referente indiscutible en este tipo de jornadas de ciencia ciudadana.
En la isla, la bióloga Andrea Pacheco viene liderando esta iniciativa desde hace varios años y ha logrado que se unan fuerzas importantes. "La idea es cubrir casi la totalidad de la isla, en sus diferentes sectores y ecosistemas, para poder registrar la mayor cantidad de aves que estén circulando ese día o a las que escuchemos", señaló Pacheco. Ya hay varios puntos de encuentro definidos: el Jardín Botánico, el Parque Regional Old Point, el Tropical Park, el Pescadero, la playa de Sprat Bight, la laguna Big Pond y West View. También se han sumado instituciones como la corporación ambiental Coralina, el Jardín Botánico de la Universidad Nacional Sede Caribe, estudiantes del colegio Bolivariano y el semillero de niños observadores de aves de la Aeronáutica Civil.
Estos días estamos en plena migración de primavera, momento en el que distintas especies retornan a sus territorios en Norteamérica. San Andrés se convierte en un punto estratégico de descanso y alimentación para reinitas, golondrinas y aves playeras que viajan desde el sur. Sin embargo, la bióloga advierte sobre amenazas preocupantes. Durante la temporada seca, se incrementan las talas y quemas para construcción y agricultura, destruyendo el bosque seco que las aves necesitan para alimentarse y refugiarse. Además, la falta de cuerpos de agua suficientes agrava la situación.
Pacheco también identificó otro problema inquietante: los cambios en los ciclos naturales provocados por el cambio climático están desincronizando los tiempos de migración con la aparición de insectos y alimentos disponibles. "Cuando se empiezan a descoordinar o a descuadrar esa sincronización, de repente se van a afectar la parte reproductiva de algunas especies", explicó. A esto se suma la fragmentación de hábitats por desaparición de bosques y la contaminación. Incluso hay un peligro inesperado: las ventanas con cristales reflectantes en construcciones confunden a las aves, causando colisiones fatales.
A pesar de estos retos, Pacheco mantiene el optimismo. Desde 2024 dirige su empresa Chincherry Birding, dedicada a promover el ecoturismo ornitológico entre visitantes nacionales y extranjeros. Ha recibido apoyo del proyecto GEF Wii Lov Seaflower para fortalecer su negocio y ha tenido clientes incluso de otras islas del Caribe. "El turismo sostenible es una opción muy necesaria para territorios como estos, que necesitan diversificar la oferta y mostrar más caras lindas que tenemos", afirmó. Las proyecciones para los meses de octubre y noviembre son muy positivas, justo cuando llega la segunda temporada migratoria del año, la más notoria en presencia de aves.
Fuente original: El Isleño


