San Andrés cierra cayos en 2026 para recuperar playas y proteger ecosistemas marinos

Las autoridades del archipiélago de San Andrés programaron cierres temporales en varios cayos durante 2026 para hacer trabajos de limpieza y conservación ambiental. Johnny Cay, Haynes Cay, Rose Cay y White Watta estarán cerrados en tres periodos diferentes del año. La medida busca reducir el impacto del turismo masivo y preservar los recursos naturales de la región.
En San Andrés tomaron la decisión de cerrar temporalmente algunos de los cayos más visitados del archipiélago durante 2026. El objetivo es bastante claro: permitir que esos espacios naturales se recuperen del desgaste causado por la llegada de miles de turistas cada año. Las autoridades señalan que con estos descansos de los ecosistemas también fortalecerán el turismo sostenible en la región, conforme a lo establecido en el Decreto 0048 de 2026 y la Resolución 051.
Los trabajos de mejoramiento no serán iguales en todos lados. La Gobernación se encargará de las labores en Haynes Cay, Rose Cay y White Watta, con cierres programados en tres momentos: del 4 al 6 de mayo, del 3 al 5 de agosto y del 3 al 5 de noviembre. Durante esos periodos harán limpieza, adecuación y embellecimiento de las playas. Por su lado, la corporación ambiental Coralina coordinará las intervenciones en Johnny Cay, uno de los principales atractivos del archipiélago, con cierres del 2 al 4 de junio, del 7 al 9 de septiembre y del 1 al 3 de diciembre, enfocándose en la conservación y recuperación del entorno natural.
Las autoridades dejaron claro que estas acciones van más allá de la limpieza. Buscan generar conciencia sobre la importancia de cuidar los recursos naturales de la zona y reducir el impacto de la alta afluencia turística. Insistieron en que el éxito depende también de que residentes y visitantes respeten las fechas de cierre y apoyen las iniciativas de conservación. Al final, dijeron, estas medidas garantizan que las futuras generaciones puedan disfrutar de estos escenarios naturales en condiciones óptimas.
Fuente original: El Isleño

