Samuel Arzuaga, el nuevo Rey Vallenato Juvenil que mantiene viva la tradición en el Cesar
Samuel Arzuaga Robles, de San Diego, ganó la corona de Rey Vallenato Juvenil 2026 en el 59° Festival de la Leyenda Vallenata celebrado en Valledupar. El joven acordeonero se impuso por su dominio de los aires tradicionales y su respeto por los cánones del vallenato. El triunfo confirma que las nuevas generaciones del Cesar mantienen viva la semilla de esta música folclórica que caracteriza la región.
En las finales del 59° Festival de la Leyenda Vallenata, Samuel Arzuaga Robles levantó los brazos en victoria. El joven de San Diego, Cesar, se consagró como Rey Vallenato Juvenil 2026, demostrando que en el corazón del departamento la tradición del acordeón no desaparece. Su coronación fue el resultado de una presentación impecable donde mostró fluidez y un respeto genuino por los cánones que caracterizan al vallenato auténtico, ese mismo que legaron figuras memorables como Rafael Orozco e Israel Romero.
Durante la competencia, Arzuaga no estuvo solo. Lo acompañaron Maicol David Watt Batista y Sebastián Andrés Ramírez Peña en un conjunto que el jurado calificador encontró cautivador. La verdadera prueba de fuego llegó con la ejecución de los aires que definen el género: el paseo, el merengue, el son y la puya. Cada uno de estos ritmos fue tocado con la precisión y el sentimiento que solo logran quienes entienden realmente de dónde vienen esas notas.
El podio quedó completo con Emmanuel Maestre Álvarez en segundo lugar y Richard José Sardoth Carillo en tercero. Pero más allá de los números, lo que dejó la jornada en La Pedregosa fue la confirmación de que el nivel técnico de los nuevos acordeoneros es cada vez más exigente. Las nuevas generaciones no solo están aprendiendo a tocar, están aprendiendo a respetar.
Para Samuel Arzuaga, esta corona es más que un trofeo. Es la responsabilidad de representar la esencia del vallenato en los escenarios más importantes del país, de ser el rostro de una tradición que sigue floreciendo en el Cesar con una fuerza que muchos creían perdida. El festival, una vez más, cumplió su misión: ser guardián de la memoria musical de Colombia.
Fuente original: Noticias Valledupar

