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Salario mínimo al 23%: primeros números muestran destrucción de empleo en comercio y servicios

Fuente: El Tiempo - Economía
Salario mínimo al 23%: primeros números muestran destrucción de empleo en comercio y servicios
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El aumento del salario mínimo en 23 por ciento dejó sus primeras huellas en enero: se perdieron miles de empleos en comercio, hoteles y restaurantes. Sin embargo, el desempleo bajó a 10,9 por ciento porque muchas personas pasaron a trabajar por cuenta propia (frecuentemente en informalidad) y otras simplemente abandonaron la búsqueda de trabajo. Los expertos advierten que esto podría ser apenas el comienzo de ajustes en el mercado laboral.

Los números de enero trajeron la primera radiografía del impacto que tiene para Colombia el aumento del 23 por ciento en el salario mínimo. Y la foto no es completamente optimista: sectores que dependen mucho de mano de obra perdieron trabajadores, aunque la tasa de desempleo bajó a 10,9 por ciento comparado con 11,6 por ciento un año antes.

¿Cómo es posible que el desempleo baje si se pierden empleos? La respuesta está en las matemáticas de la estadística. El Dane (la oficina de estadísticas del país) reporta que de los nuevos empleos creados en enero, el 60 por ciento fue trabajo por cuenta propia, es decir, gente que se lanzó a trabajar independientemente porque no encontró empleo formal. Además, hubo personas que simplemente dejaron de buscar trabajo, lo que las saca de las cifras de desempleo. También ayudó que el sector público, educación, defensa y salud sumaron 172.000 empleos adicionales en comparación con hace un año.

Pero el daño fue selectivo. El comercio y reparación de vehículos eliminó 149.000 puestos de trabajo. Los hoteles, restaurantes y servicios de comida perdieron 109.000. El sector inmobiliario 39.000. Estas son exactamente las actividades que más dependen de personal y que sintieron directamente el golpe de costos laborales más altos.

Para el economista Andrés Langebaek, lo de enero es "un buen preámbulo de lo que se viene en esta materia en los próximos meses". Según su análisis, la población realmente perjudicada pudo llegar a 250.000 personas entre quienes perdieron empleo y quienes dejaron de ser contratados.

Las cifras desestacionalizadas (que eliminan efectos de temporadas como Navidad) revelan que de diciembre a enero la población empleada cayó 54.000 personas, los desempleados aumentaron 50.000 y 117.000 personas abandonaron la búsqueda de trabajo. La desocupación desestacionalizada subió a 8,5 por ciento en enero frente a 8,4 en diciembre.

El área de investigaciones de Itaú prevé que el significativo aumento del salario mínimo puede elevar la tasa promedio de desempleo este año hasta 10,2 por ciento, especialmente en zonas urbanas donde la contratación formal es más importante. Bruce Mac Master, presidente de la Andi (gremio industrial), cuestionó cómo se explica la caída de la informalidad cuando justamente son los trabajadores por cuenta propia, usualmente más precarios, quienes más generan empleos nuevos. Jackeline Piraján, economista jefe de DAVIBank, enfatizó que esto debe monitorearse continuamente porque puede indicar que finalmente son los mayores costos laborales los que están golpeando el empleo formal.

Fuente original: El Tiempo - Economía

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