Rusia reanuda bombardeos masivos tras tregua de tres días, mientras UE sanciona a 16 personas por deportación de niños ucranianos

Moscú lanzó más de 200 drones y 80 bombas contra Ucrania al terminar un alto el fuego de tres días pactado para el aniversario de la victoria soviética. El Kremlin insiste en que la guerra está "llegando a su fin", pero Kiev asegura que Rusia no busca realmente un acuerdo duradero. La Unión Europea sancionó a 16 personas y siete entidades rusas acusadas de deportar ilegalmente a 20.500 niños ucranianos y someter los a "adoctrinamiento" militar.
La paz en Ucrania duró apenas tres días. Cuando terminó el alto el fuego que había sido mediado por Estados Unidos entre el 9 y el 11 de mayo, coincidiendo con las celebraciones del Día de la Victoria en Moscú, Rusia regresó a la ofensiva con toda su fuerza. "El alto al fuego humanitario ha terminado y la operación especial continúa", confirmó Dmitri Peskov, portavoz del Kremlin, explicando lo que los drones rusos ya habían anunciado en la madrugada del martes 12 de mayo.
La embestida fue de grandes proporciones. Según reportó el presidente ucraniano Volodímir Zelenskí, Moscú lanzó más de 200 drones, 80 bombas y 30 ataques aéreos durante la madrugada y el primer día después de la tregua. La Agencia France Press confirmó al menos una muerte en los bombardeos. Las sirenas antiaéreas volvieron a sonar en Kiev y las autoridades de la región de Dnipropetrovsk ordenaron evacuaciones parciales de familias con niños en ciudades cercanas a la línea del frente como Nikopol. El Ministerio de Defensa ruso afirmó que atacó "aeródromos militares, almacenes de municiones y combustible, así como emplazamientos de las Fuerzas Armadas de Ucrania", pero Zelenskí denunció que los drones dañaron instalaciones energéticas civiles, edificios residenciales e incluso una guardería.
Mientras Rusia reanudaba los ataques, el Kremlin seguía insistiendo en un mensaje contradictorio. Vladimir Putin había declarado el sábado 9 de mayo que creía que "el asunto está llegando a su fin", y su portavoz reiteró que la culminación de la invasión "está cada vez más cerca". Sin embargo, poco después Peskov matizó diciendo que "aún queda mucho trabajo por hacer". Zelenskí no se dejó engañar por estos anuncios. "Rusia no tiene intención de poner fin a esta guerra. Y, lamentablemente, nos estamos preparando para nuevos ataques", afirmó el mandatario ucraniano en vísperas del fin de la tregua. Después de los bombardeos de la madrugada, escribió que "es Rusia la que debe dar el paso hacia un alto el fuego real y duradero".
El conflicto entre ambas potencias también se refleja en los desacuerdos sobre el territorio. Moscú exige que Ucrania ceda el control de los territorios del este que anexionó durante la guerra, un punto que ha convertido las negociaciones en un estancamiento. Con ambos bandos lanzándose acusaciones y rechazando las propuestas del otro, la solución parece cada vez más lejana.
En otro aspecto de la guerra, la Unión Europea castigó duros golpes a Rusia por crímenes contra civiles. El lunes 11 de mayo, el Consejo Europeo sancionó a 16 personas y 7 entidades rusas acusadas de la "deportación ilegal y sistemática" de 20.500 niños ucranianos desde el inicio de la invasión. Según la UE, tras ser trasladados forzosamente a territorio ruso, estos menores fueron sometidos a una "asimilación por la fuerza" que incluye "adoctrinamiento y una educación militarizada". El bloque europeo calificó estas acciones como "graves infracciones del derecho internacional y una violación de los derechos fundamentales de la infancia".
Entre los centros sancionados figuran campamentos infantiles panrusos vinculados al Ministerio de Educación ruso, como Orlyonok, Scarlet Sails y Smena, además de la Escuela Naval Nakhimov en Crimea y el club militar "Patriot". Las sanciones incluyen congelación de bienes y prohibición de entrada a la Unión Europea para las personas sancionadas. Este es el vigésimo paquete de sanciones que Bruselas aprueba desde que comenzó la guerra, y la jefa de diplomacia de la UE, Kaja Kallas, indicó que más están en preparación. El impacto en la economía rusa es notable: el Ministerio de Economía ruso redujo sus proyecciones de crecimiento del PIB para 2026 al 0,4% en lugar del 1,3% anterior, reconociendo una "presión sin precedentes derivada de las sanciones".
Fuente original: France 24 - Europa



