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Rupturas por WhatsApp: por qué más parejas terminan por chat y qué daño genera

Fuente: El Colombiano - Tecnología
Rupturas por WhatsApp: por qué más parejas terminan por chat y qué daño genera
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La actriz Fiona Horsey reveló que su matrimonio de 18 años terminó por un mensaje de WhatsApp mientras estaba en el exterior. Especialistas en psicología advierten que esta tendencia cada vez más común afecta gravemente la salud mental de quien recibe la noticia, generando ansiedad, tristeza y dificultad para cerrar emocionalmente la relación. Según la investigación, las personas que terminan relaciones por chat buscan evitar el conflicto usando la pantalla como escudo, pero ignoran el impacto devastador que causa en la otra persona.

La actriz colombo-inglesa Fiona Horsey, conocida por su papel en Padres e hijos, compartió en La Red de Caracol una historia que golpeó a muchos en redes sociales: su matrimonio de dieciocho años terminó mientras estaba en Londres con sus hijos. Su esposo, desde Colombia, le envió un mensaje por WhatsApp. "Me fue infiel con alguien más joven. Me manda a Inglaterra, pero en el fondo es la manera de poder terminarme por WhatsApp", relató ella. Aunque su caso llamó la atención este fin de semana, no es anecdótico. Psicólogos llevan años documentando una tendencia que se ha acelerado con la era digital: cada vez más personas usan mensajes de texto para romper relaciones.

El fenómeno no sorprende a los expertos. Según Silvia Cintrano, psicóloga y sexóloga del Instituto Centta en Madrid, quienes hacen esto buscan esquivar el conflicto y mantener control sobre la situación. La pantalla actúa como una barrera que elimina la incomodidad de estar frente a frente, de escuchar el llanto o de responder preguntas difíciles en tiempo real. "Al existir distanciamiento físico a través de las redes, la persona no percibe las reacciones de su pareja ni se responsabiliza de ellas". Las aplicaciones de mensajería se han vuelto tan cotidianas que muchos ya no distinguen cuándo usarlas es apropiado y cuándo se necesita otra forma de presencia. Un estudio en la revista Computers in Human Behavior confirmó esto: los chats escalan conflictos más rápido y los resuelven peor que una conversación presencial.

El costo lo paga quien recibe el mensaje. Morgan Cope, investigadora de rupturas amorosas en el Centre College de Kentucky, explica que un texto elimina el tono de voz y el lenguaje corporal, elementos clave para procesar una ruptura. "Un mensaje de texto elimina la posibilidad de captar el tono de voz y el lenguaje corporal, lo que puede dar lugar a malentendidos y dificultar el proceso de duelo". Sin explicaciones claras, la persona experimenta más ansiedad y tristeza. Algunos incluso sienten culpa, preguntándose qué hicieron mal para no merecer una conversación cara a cara. Una ruptura presencial, aunque sea incómoda, permite cerrar emocionalmente y entender qué sucedió.

En el caso de Horsey, las consecuencias fueron graves. Los cinco meses posteriores derivaron en una crisis que requirió hospitalización. Intentó reconciliarse sin éxito, enfrentó cuestionamientos del entorno y "tuve que dejar de hablar con muchas personas". Lo que finalmente la sostuvo fue algo inesperado: "Me metí a trabajar en una tienda de ropa, eso fue lo que me salvó". Claudia Giolitti-Wright, terapeuta matrimonial en Nueva York, advierte que este tipo de ruptura impersonal deja heridas que la gente lleva a sus próximas relaciones, mostrando falta de responsabilidad afectiva e inteligencia emocional. Cintrano es directa al respecto: "Terminar cara a cara es la forma más sana y respetuosa de hacerlo", sin importar cuánto tiempo duró la relación.

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