Riohacha celebra 200 años de hermandad entre Colombia y el Caribe neerlandés

Riohacha fue escenario del Encuentro Caribeño Colombo-Neerlandés Mma Pe´ipaasü, que conmemoró dos siglos de relaciones entre Colombia y el Reino de los Países Bajos. El evento reunió autoridades diplomáticas, académicos y gestores culturales para reconocer los lazos históricos, familiares y comerciales que han unido a La Guajira con Aruba y Curazao. Actividades como la gala "Los Lazos que nos Unen", paneles académicos y el lanzamiento de la revista SER Caribe demostraron que el Caribe sigue siendo territorio vivo de memoria y fraternidad.
Riohacha demostró nuevamente por qué es uno de los puertos más significativos del Caribe colombiano. El Encuentro Caribeño Colombo-Neerlandés Mma Pe´ipaasü fue mucho más que una agenda de protocolos diplomáticos. Fue, ante todo, un reencuentro con la historia compartida entre Colombia y el Reino de los Países Bajos, una hermandad que lleva dos siglos tejiendo vínculos en estas costas guajiras.
La historia de La Guajira no se puede contar sin mencionar a Aruba, Curazao y las antiguas Antillas Neerlandesas. Durante siglos, el comercio, las migraciones y los lazos familiares han unido las costas guajiras con las islas del Caribe neerlandés de una manera silenciosa pero profunda. Lo que sucedió en Riohacha durante estas jornadas fue, más que una celebración, un reconocimiento a esas raíces compartidas que han permanecido vivas en la memoria de sus gentes.
Fue simbólico que el evento abriera el 2 de mayo, la fecha en que se conmemora el Día de la Guajiridad y la histórica rebelión wayuu de 1769. Allí confluyeron la memoria indígena, el espíritu de libertad y la vocación caribeña de un pueblo que nunca ha renunciado a lo que es. La Plaza Almirante José Prudencio Padilla se convirtió en escenario de dignidad histórica, con ofrendas florales e izamiento de banderas que recordaron la posición estratégica de Riohacha como punto de conexión entre Colombia y el Caribe insular.
El recorrido por la esquina holandesa de Riohacha permitió revivir la huella de familias provenientes de Aruba y Curazao que contribuyeron al desarrollo comercial y cultural de la ciudad. Las casas patrimoniales, los apellidos y las historias familiares hablan de una integración que nunca dependió solo de tratados, sino de afectos humanos y destinos comunes. La Casa Pinedo Deluque se convirtió en símbolo de esa memoria colectiva, donde descendientes de familias caribeñas dialogaron con representantes diplomáticos en un ambiente lleno de emociones y sentido de pertenencia.
La gala "Los Lazos que nos Unen" mostró el poder cultural del Caribe. Música, literatura, danza y teatro confluyeron en una sola noche para recordar que el arte sigue siendo el idioma más poderoso de la integración regional. La presencia de la embajadora Carolina Olarte, la embajadora Reina Buijs y el ministro de Cultura de Curazao Sitree van Heydoorn dejó claro que el Caribe ya no es una periferia geográfica, sino un eje estratégico de cooperación cultural, económica y humana.
Entre los momentos destacados estuvo el lanzamiento de la segunda edición de la Revista SER Caribe, una plataforma intelectual que reúne voces de diez países bajo una visión integradora de identidades e historias compartidas. Los paneles académicos demostraron que esta relación histórica puede proyectarse hacia el futuro mediante intercambios económicos, turísticos y educativos. Especial valor tuvo el panel sobre nexos familiares, que recordó la sangre compartida entre La Guajira, Aruba y Curazao, una realidad que trasciende fronteras en apellidos y raíces emocionales.
Estos 200 años de relaciones entre Colombia y el Reino de los Países Bajos encuentran en Riohacha su símbolo más perfecto de integración. Aquí el Caribe no es un discurso turístico sino una realidad histórica que vive en los acentos, la música, las familias y las iniciativas culturales de sus gentes. El encuentro dejó una enseñanza clara: el futuro del Caribe dependerá de su capacidad para reencontrarse con su memoria y convertir su diversidad en fortaleza.
Fuente original: Guajira News
