Renuncia superintendente de Salud tras menos de seis meses en el cargo y en medio de críticas a su gestión

Bernardo Camacho presentó su renuncia irrevocable como superintendente Nacional de Salud apenas cinco meses después de asumir el cargo. El Gobierno atribuye su salida a motivos personales, pero desde la oposición señalan tensiones internas y desacuerdos con el ministro de Salud sobre decisiones clave del sistema. Su paso anterior como interventor de Nueva EPS, donde no se logró mejorar la situación financiera de la aseguradora, fue ampliamente cuestionado y calificado como un fracaso por organizaciones de pacientes.
Bernardo Armando Camacho Rodríguez dejó este martes su cargo como superintendente Nacional de Salud, apenas cinco meses después de su posesión el 28 de octubre de 2025. Según confirmó a EL TIEMPO, su decisión obedece a "motivos estrictamente personales", información que fue respaldada por fuentes de Palacio de Nariño. Con esta renuncia, Camacho se convierte en el cuarto jefe de la Superintendencia durante el actual Gobierno, en un sector que ha enfrentado una alta rotación de directivos.
Sin embargo, la salida del superintendente ocurre en un contexto de fuertes cuestionamientos a su gestión. Desde su nombramiento, su designación generó debate por posibles conflictos de interés, considerando que previamente había sido agente interventor de Nueva EPS, la aseguradora más grande del país con 11,7 millones de afiliados. Durante ese período de intervención, entre noviembre de 2024 y agosto de 2025, la empresa no mejoró su situación financiera. Por el contrario, la Contraloría General de la República advirtió sobre irregularidades acumuladas por billones de pesos, incluyendo pagos anticipados sin respaldo y falta de cierres fiscales claros. Bajo su gestión tampoco se entregaron balances completos ni información necesaria para el cálculo de la Unidad de Pago por Capitación.
Las críticas a su perfil fueron inmediatas. Organizaciones de pacientes calificaron su nombramiento como superintendente como un "premio al fracaso", mientras que desde la oposición política advirtieron sobre conflictos de interés al pasar de intervenir a vigilar la misma entidad. El representante a la Cámara Andrés Forero, del Centro Democrático, cuestionó tanto su nombramiento como su desempeño. En redes sociales escribió: "Como lo anticipamos renunció de forma irrevocable Bernardo Camacho a la Supersalud. Perdió la pelea con el ministro Guillermo Alfonso Jaramillo, después de continuos insultos y humillaciones. Sale tras una pésima gestión, pero al menos no se prestó a acolitar la criminal liquidación improvisada de EPS".
Estas afirmaciones sugieren que los motivos de la renuncia van más allá de lo que el Gobierno ha comunicado. Las tensiones internas entre Camacho y el ministro de Salud parecen haber sido significativas, especialmente en torno a decisiones estructurales sobre el futuro de las EPS en el sistema de salud colombiano.
La Superintendencia Nacional de Salud es la entidad responsable de vigilar a las aseguradoras, controlar los recursos del sistema y garantizar los derechos de los usuarios. Con la salida de Camacho, la entidad vuelve a quedar en escenario de incertidumbre mientras enfrenta tareas críticas como la supervisión de EPS intervenidas, auditoría de estados financieros y regulación de gestores farmacéuticos. El Gobierno no ha anunciado aún quién asumirá el cargo ni si designará un reemplazo permanente o temporal, en momentos en que el sistema de salud atraviesa una de sus peores crisis en los últimos años.
Fuente original: El Tiempo - Salud