ÚltimasNoticias Colombia

Tecnología

Relojería suiza no le teme al iWatch: mercados distintos, públicos diferentes

Fuente: BBC Mundo - Tecnología

Aunque Jonathan Ive, jefe de diseño de Apple, supuestamente afirmó que "Suiza está en problemas" antes del lanzamiento del iWatch, los relojeros suizos mantienen un crecimiento estable en sus exportaciones. Los analistas consideran que no hay competencia directa porque los relojes inteligentes buscan funciones digitales mientras que los de lujo persiguen artesanía y prestigio. El verdadero riesgo podría estar en marcas como Swatch, dirigidas a consumidores jóvenes de menor poder adquisitivo.

La llegada del iWatch ha desatado especulaciones sobre si la industria relojera suiza realmente debe preocuparse. Se rumorea que Jonathan Ive, el famoso jefe de diseño de Apple, dijo que "Suiza está en problemas", aunque nadie sabe con certeza si la frase fue real o simplemente un golpe de publicidad. Lo cierto es que la idea cautivó a la industria tecnológica, especialmente en vísperas del 9 de septiembre de 2014, fecha en que Apple presentaría sus nuevos productos.

Sin embargo, los números no respaldan el pánico. Suiza exporta el 95% de los relojes que produce, y según datos de la Federación de la Industria Relojera Suiza, las exportaciones de enero a julio de ese año fueron 3% superiores al mismo período de 2013. Incluso los relojes de lujo que superan los 3.200 dólares continuaban creciendo, lo que sugiere que la demanda por estos productos seguía siendo sólida.

La razón es simple: operan en mercados completamente diferentes. Aldo Magada, director ejecutivo de Zenith (marca del grupo de lujo LVMH), lo explicó así: "Quienes compran tecnologías que se pueden vestir buscan en los relojes inteligentes servicios digitales y de información específicos, mientras que los clientes de los relojes clásicos de lujo buscan rendimiento técnico, diseño y artesanía". Las marcas premium como Rolex, Cartier y Patek Philippe no enfrentaban una competencia real porque sus clientes buscaban algo completamente diferente: prestigio y craftsmanship.

Donde sí podría haber impacto es en Swatch, la marca suiza que fabrica relojes para el público masivo de menor poder adquisitivo. La industria estimaba que alrededor del 60% de los consumidores entre 18 y 34 años veían la hora en sus teléfonos móviles, un público joven potencialmente interesado en los relojes inteligentes. Pero sorprendentemente, Nick Hayek, director ejecutivo de Swatch, no veía la amenaza como desastre. En una entrevista con la revista L'Hebdo, argumentó que el iWatch podría convertirse indirectamente en una oportunidad al seducir a millones de jóvenes que actualmente no usan reloj de pulsera, creando un mercado nuevo en lugar de quitarle clientes.

Lo que sí preocupaba era la competencia entre fabricantes tecnológicos. Empresas como Samsung, LG y Sony ya habían lanzado relojes inteligentes con resultados tibios. Los dispositivos eran toscos, con funciones limitadas y, simplemente, no resultaban deseables. Muchos esperaban que Apple pudiera cambiar eso con su toque de diseño.

Los analistas vislumbraban otra posibilidad: cooperación entre gigantes de Silicon Valley y relojeros suizos tradicionales. Una estrategia viable sería desarrollar relojes suizos inteligentes con software de infraestructura abierta, lo que evitaría que quedaran obsoletos rápidamente. La industria suiza tenía décadas de experiencia en miniaturización mecánica y electrónica, conocimiento que las empresas tecnológicas apenas estaban descubriendo. De hecho, Apple ya había dado pasos en esa dirección: en julio de 2014 contrató a Patrick Pruniaux, un ejecutivo de ventas de Tag Heuer, la marca suiza de lujo.

Fuente original: BBC Mundo - Tecnología

Noticias relacionadas