Relevo en la construcción: qué espera la infraestructura del país con su nueva lideresa

María Consuelo Araújo tomó la presidencia de la Cámara Colombiana de la Infraestructura tras 20 años de dirección de Juan Martín Caicedo. La nueva líder promete enfocarse en cerrar brechas de conectividad, impulsar infraestructura sostenible y preparar al sector para la inteligencia artificial. Su agenda incluye ampliar el diálogo con la sociedad sobre desarrollo territorial y abrir puertas a mercados internacionales.
Este miércoles se formalizó el cambio de mando en la Cámara Colombiana de la Infraestructura. María Consuelo Araújo asumió como presidenta ejecutiva del gremio que representa a empresas constructoras, de servicios y relacionadas con la infraestructura del país. Releva a Juan Martín Caicedo, quien estuvo más de dos décadas dirigiendo la organización.
La transición ocurrió sin sobresaltos, en el marco de una asamblea de afiliados. El presidente saliente presentó su informe final de labores, donde reseñó lo que considera los logros principales de su gestión durante 2025. Según la CCI, el cambio de guardia se dio en un ambiente de "plena armonía institucional" y sobre la base de una visión compartida que ha acompañado al gremio durante décadas.
En su primer discurso como presidenta, Araújo dejó clara su hoja de ruta. Aseguró que "liderar la CCI significa custodiar una trayectoria que ha contribuido decisivamente a la transformación material del país, a su competitividad y a la modernización de su estructura productiva". Esto no es solo retórica gremial: la infraestructura mueve miles de millones en inversión y da empleo a cientos de miles de colombianos. Lo que pase en este sector impacta el precio de los peajes que paga usted, la calidad de las carreteras donde viaja y el costo de los servicios básicos.
Sus prioridades son ambiciosas. Araújo plantea cerrar las históricas brechas en conectividad (el acceso a carreteras, puertos y redes que permiten que mercancías y personas se muevan). También quiere impulsar infraestructura sostenible, fortalecer a las pequeñas y medianas empresas del sector y ampliar el diálogo sobre el desarrollo territorial. En la jerga de los gremios esto suena abstracto, pero en la práctica significa que la CCI buscará que los proyectos se hagan mejor, con menos impacto ambiental y que generen más oportunidades para empresas de menor tamaño.
Otro frente que abrirá es internacional. La nueva presidenta anunció que "la CCI apostará a nuevos sectores y mercados, en articulación con otros gremios, como en infraestructura hídrica, por ejemplo, y abrirá una mirada internacional que permita ampliar los horizontes de las empresas afiliadas más allá de nuestras fronteras". Esto apunta a que las constructoras colombianas busquen proyectos fuera del país para diversificar su negocio.
Un tema que destaca es la apuesta por tecnología. Araújo señaló que "el futuro de la infraestructura exige anticipar los desafíos de la inteligencia artificial y las tecnologías emergentes" y que el gremio "asume la responsabilidad de integrarlas como herramientas esenciales para elevar la productividad, optimizar los procesos constructivos y garantizar proyectos más eficientes, sostenibles y competitivos". En otras palabras: la construcción también se está digitalizando, y quien no se adapte quedará rezagado.
Fuente original: El Tiempo - Economía