Regrese de vacaciones sin culpa: cómo recuperar el cuerpo y la mente en días

Volver de vacaciones trae retos físicos y emocionales. Los expertos recomiendan retomar la alimentación de forma gradual sin dietas restrictivas, hidratar intensivamente la piel y el cabello tras la exposición al sol, y planificar el regreso a la rutina para manejar el bajón emocional. El proceso requiere paciencia y no debe hacerse de forma abrupta.
Después de descansar varios días en la playa o en destinos vacacionales, el cuerpo y la mente necesitan transitar un regreso gradual a la normalidad. Más allá del simple cansancio físico, muchas personas enfrentan culpa por los excesos alimenticios, daños en la piel y cabello por la exposición solar, y un bajón emocional al retomar responsabilidades laborales o académicas. Expertos en nutrición, dermatología y psicología ofrecen orientaciones prácticas para manejar esta etapa sin frustración.
La nutricionista Daniela Ovallos de la Universidad de Pamplona advierte contra las dietas desintoxicantes populares después de vacaciones. Según explica, "la evidencia disponible indica que este tipo de dietas no produce una desintoxicación real. Además, cuando la ingesta calórica baja demasiado, el cuerpo activa mecanismos de ahorro de energía que pueden favorecer el efecto rebote y la pérdida de masa muscular". En lugar de esto, lo recomendable es retomar horarios regulares de comidas con platos balanceados que incluyan verduras, frutas, proteínas, legumbres, cereales integrales y grasas saludables. Ovallos subraya que evitar medidas extremas como saltarse comidas o ayunos prolongados es clave para no disparar el apetito más adelante. También resalta que "eliminar grupos completos de alimentos, porque eso incrementa el riesgo de déficit nutricionales y de una relación complicada con la comida". La hidratación juega un papel fundamental: beber suficiente agua ayuda a transportar nutrientes, regula la temperatura corporal y puede contribuir a controlar el apetito.
En cuanto a la piel, el dermatólogo Miguel Mateo Cuervo López del Hospital Alma Máter de Antioquia explica que después de viajes a destinos cálidos como Cartagena, Santa Marta o San Andrés, la piel suele sentirse tirante y reseca, y pueden aparecer manchas por la exposición solar. Lo fundamental es mantener una hidratación constante con cremas humectantes y usar protector solar de forma regular. Si aparecen manchas, es necesario usar despigmentantes bajo recomendación profesional. Cuervo aconseja no retomar la rutina facial completa de forma inmediata, sino hacerlo de manera progresiva durante días. También sugiere esperar entre una y dos semanas antes de exfoliar, para permitir que la piel se recupere naturalmente.
El cabello expuesto al cloro o al agua salada también requiere cuidados especiales. Se recomienda usar champús suaves y fortificantes con péptidos o proteínas, además de aplicar acondicionador y mascarillas nutritivas dos o tres veces por semana según sea necesario. Reducir el uso de planchas y secadores da tiempo para que el cabello recupere su humedad perdida. Cuervo también aconseja hacer limpiezas profundas del cuero cabelludo para eliminar impurezas acumuladas.
El aspecto emocional es quizás lo más desafiante. La psicóloga Diana Castañeda de la Universidad Politécnico Grancolombiano explica que es natural que después del descanso aparezcan nuevamente pensamientos intrusivos que generan estrés, ansiedad, ira o irritabilidad. Para retomar la rutina de forma saludable, recomienda planificar el regreso priorizando tareas urgentes. Nancy Martínez León, directora del Consultorio de Psicología de la Universidad El Bosque, sugiere trabajar en tres aspectos: el fisiológico retomando hábitos de sueño y alimentación, el cognitivo recordando la importancia del trabajo y las tareas pendientes, y el comportamental mediante cronogramas y listas de chequeo. Es importante ser paciente con uno mismo, pues este proceso puede ser más lento y gradual de lo esperado. Si aparece anhedonia, es decir, la incapacidad para sentir placer en actividades que antes eran gratificantes, se debe prestar atención y buscar apoyo si es necesario. La especialista Isabella Carvajal en psicología clínica resalta que volver de vacaciones no es solo retomar actividades, sino atravesar "un proceso de reajuste emocional y mental. Lejos de exigir una adaptación inmediata, conviene habilitar un regreso progresivo, con expectativas más flexibles y hábitos que prioricen el bienestar".
Fuente original: El Tiempo - Vida