Registrador y empresarios cierran filas contra alertas de Petro sobre fraude electoral

El presidente Gustavo Petro cuestionó la manera en que se llenan los formularios E14 en las mesas de votación, argumentando que dejar casillas en blanco podría facilitar fraudes. El Registrador Hernán Penagos respondió que esa práctica es segura y que marcar esos espacios en blanco sería lo que realmente causaría problemas. Empresarios y la Procuraduría respaldaron al Registrador y advirtieron que los jurados que desobedezcan las instrucciones podrían enfrentar sanciones.
El presidente Gustavo Petro prendió las alarmas sobre la seguridad en las próximas elecciones al cuestionar cómo se diligencian los actas electorales E14, los formularios que registran los votos en cada puesto de votación. Su preocupación central es que dejar espacios en blanco en los partidos que no reciben votos podría abrir la puerta a manipulaciones. La inquietud del mandatario también incluyó críticas a la empresa que maneja parte del software electoral y a los procedimientos de conteo de votos.
El Registrador Hernán Penagos salió al paso de las críticas con una respuesta clara: dejar esos espacios vacíos no constituye fraude, como sugiere el presidente. Según Penagos, la Registraduría ha implementado múltiples capas de protección. En cada mesa de votación funcionan seis jurados, además están los delegados de los partidos políticos, observadores internacionales y delegados de la Procuraduría fiscalizando el proceso. Penagos enfatizó que "no hay forma de alterar las actas porque habrá pruebas fotográficas y además se digitalizarán para mayor transparencia". En otras palabras: todo queda registrado en fotos y en formatos digitales que son más difíciles de manipular.
Desde el sector empresarial, Bruce Mac Master, presidente de la Andi, lanzó una crítica velada al presidente. Aseguró que "la obligación del Ejecutivo, especialmente la de la Presidencia de la República, es defender y fortalecer el sistema electoral, no atacarlo, ni mucho menos ponerle obstáculos a su normal funcionamiento". El mensaje fue contundente: el Gobierno debe apoyar el proceso, no sembrar dudas sobre su integridad.
La Procuraduría también se pronunció, pero con un enfoque diferente. Advirtió a los jurados de votación que si desobedecen las instrucciones técnicas de la Registraduría y rellenan los espacios en blanco, podrían enfrentar sanciones disciplinarias. La razón es que durante las elecciones estos jurados ejercen funciones públicas y deben cumplir protocolos establecidos.
Lo que está en juego aquí es más que un trámite técnico. Si los jurados marcan los espacios donde no hay votos, según explicó la Registraduría, el sistema de transmisión de datos y posterior digitalización se vería afectado. Es como intentar llenar un formulario para un trámite bancario dejando campos que la máquina está programada para leer en blanco: todo se desordena. En cambio, dejar esos espacios sin marcar permite que el software procese la información correctamente, tal como fue diseñado.
Fuente original: Portafolio - Economía