Reconoce los síntomas del ACV: cada minuto cuenta para salvar una vida

Un accidente cerebrovascular es una emergencia médica que ocurre cuando se interrumpe el flujo de sangre al cerebro. Los síntomas incluyen debilidad repentina, problemas para hablar o ver, y dolor de cabeza intenso. Las primeras horas son cruciales para el tratamiento y la recuperación, por eso es fundamental no ignorar estas señales y llamar inmediatamente al 911.
Cuando el flujo de sangre hacia el cerebro se interrumpe, ya sea por la obstrucción de una arteria o la rotura de un vaso sanguíneo, ocurre un accidente cerebrovascular o ACV. Esto provoca que células cerebrales mueran rápidamente, generando complicaciones graves que pueden ser irreversibles. Según la Organización Mundial de la Salud, existen varios tipos de ACV: el isquémico, el hemorrágico y el transitorio. Todos requieren atención médica inmediata sin excepciones.
Lo más peligroso del ACV es que no da señales de advertencia previas. Aparece de repente, sin aviso. Por eso Virginia Pujol Lereis, médica neuróloga y jefa del Servicio de Neurología Vascular de FLENI, enfatiza que "el ACV no avisa. Se manifiesta de manera súbita y cada minuto cuenta. Por eso es fundamental que la comunidad sepa qué hacer ante un potencial cuadro de ACV y que los sistemas de salud estén organizados para dar una respuesta coordinada y veloz".
Los síntomas varían según qué parte del cerebro se vea afectada, pero hay señales comunes que todos deberíamos conocer. Estos incluyen pérdida repentina de fuerza o sensibilidad en el rostro, un brazo o una pierna, especialmente en un solo lado del cuerpo. También puede haber dificultad para hablar o comprender, alteraciones en la visión, problemas para caminar, pérdida del equilibrio, o un dolor de cabeza súbito e intenso sin causa aparente.
Para identificar rápidamente un ACV, los especialistas usan el acrónimo R.Á.P.I.D.O: Rostro caído, Alteración del equilibrio, Pérdida de fuerza en un brazo o una pierna, Impedimento visual repentino, Dificultad para hablar, y Obtén ayuda llamando al 911. Este sistema es vital porque permite una identificación rápida y decisiones oportunas. El tratamiento comienza desde el momento en que llamas a emergencias, lo que mejora significativamente las posibilidades de supervivencia y reduce las secuelas.
Si el ACV es isquémico, el tratamiento de emergencia dentro de las primeras tres horas puede incluir medicamentos trombolíticos para disolver coágulos y reducir el daño cerebral. Por eso el médico Pablo Ioli, presidente de la Sociedad Neurológica Argentina, advierte que "no hay que subestimar estas señales. Muchas veces las personas piensan que es algo pasajero, que se les va a pasar, y demoran la consulta. Esa espera puede traducirse en secuelas irreversibles o incluso en la muerte. La indicación siempre debe ser la misma: llamar de inmediato al sistema de emergencias".
Algunos factores aumentan el riesgo de ACV: la hipertensión arterial, el consumo de tabaco, la diabetes, el sobrepeso y la obesidad, además del consumo de drogas y alcohol. Si experimentas cualquiera de estos síntomas, no esperes a que pasen solos. Llama inmediatamente a emergencias. En esas primeras horas se juega la vida de la persona y su calidad de vida futura.
Fuente original: El Tiempo - Salud