Quintero pide renuncia de interventores de EPS tras advertencia de deterioro crítico de la Contraloría

La Contraloría advirtió que las nueve EPS intervenidas por el Gobierno están en "deterioro crítico y sostenido" y que las intervenciones no están cumpliendo su objetivo de estabilizar el sistema. Ante esto, el superintendente Daniel Quintero solicitó la renuncia de todos los agentes interventores y anunció una evaluación de su gestión. El caso más preocupante es Nueva EPS, con 11,6 millones de afiliados, que presenta déficits millonarios en reservas técnicas y falta de estados financieros certificados.
El superintendente de Salud, Daniel Quintero, decidió tomar cartas en el asunto tras un informe demoledor de la Contraloría sobre el estado de las EPS intervenidas. El ente de control advirtió que estas aseguradoras están en "deterioro crítico y sostenido", lo que ha encendido las alarmas en toda la administración de la salud en el país.
Quintero no perdió tiempo. "He solicitado el día de hoy la renuncia de todos los interventores de las EPS intervenidas. Vamos a evaluar sus acciones, sus resultados, la respuesta a las PQR (peticiones, quejas y reclamos), la entrega de medicinas, y en función de eso, su continuidad o retiro", manifestó el superintendente. Estos interventores, nombrados por sus antecesores, han estado al mando de las nueve EPS que el Gobierno de Gustavo Petro ha intervenido en los últimos tres años.
La evaluación de desempeño se enfocará en cómo han atendido a los usuarios, los avances financieros y administrativos, y qué tan rápido han respondido a las necesidades del sistema. La Superintendencia explicó que con esto busca "garantizar mejores resultados en la administración de las EPS intervenidas y avanzar en acciones que permitan proteger el derecho fundamental a la salud de los usuarios".
Pero los números que reveló la Contraloría pintan un cuadro bastante preocupante. El ente de control concluyó que las intervenciones forzosas administrativas no están logrando lo que prometían: estabilizar el sistema. Al contrario, identificó riesgos serios sobre los recursos de la salud y la continuidad del servicio a los usuarios. El deterioro financiero de estas empresas podría afectar directamente a clínicas, hospitales y prestadores de servicios médicos en todo el país.
Nueva EPS, la aseguradora más grande con 11,6 millones de afiliados, es el caso que más preocupa. Según la Contraloría, no tiene estados financieros certificados ni revisados para 2024 y 2025, lo que impide verificar si su información contable es real. Además, reporta un faltante de 4,9 billones de pesos en reservas técnicas y 13,6 billones más en anticipos que aún no se legalizan.
Las cosas tampoco lucen bien en otras aseguradoras. Savia Salud vio dispararse su nivel de endeudamiento de 4,41 a 11,73 por ciento, un aumento de 166 por ciento. Mientras tanto, Coosalud y Famisanar enfrentan solvencia crítica y patrimonios negativos que muestran cada vez más fragilidad financiera. Todo esto pone en evidencia que el sistema de salud está under una presión financiera enorme que demanda acciones urgentes.
Fuente original: El Colombiano - Colombia

