¿Putin paranoico o blanco de guerra psicológica?: filtraciones revelan un Kremlin en crisis de desconfianza

Un informe de inteligencia europeo filtrado a medios internacionales describe a Vladimir Putin sumido en medidas de seguridad extremas: sin smartphones con conexión a internet, recluido en búnkeres y rodeado de desconfianza hacia sus propios colaboradores. Sin embargo, expertos advierten que el documento podría ser una operación de desinformación diseñada para sembrar caos en las altas esferas del poder ruso. La realidad tras estas afirmaciones sigue siendo incierta, aunque las tensiones internas en Moscú parecen ser reales.
Un informe de servicios de inteligencia europeos, filtrado a varios medios internacionales desde principios de mayo, pinta un retrato desconcertante del presidente ruso: un Vladimir Putin que vive en aislamiento extremo, aterrado por supuestos complots contra su vida y rodeado de desconfianza hacia quienes lo rodean. Según el documento publicado por el medio independiente ruso iStories, Putin "teme intentos de asesinato, un golpe de Estado, y las tensiones entre los distintos servicios de seguridad no dejan de aumentar". La filtración también llegó a CNN y Financial Times.
Las medidas de seguridad descritas en el informe parecen sacadas de una película de espías. El protocolo es riguroso: nadie puede llevar teléfonos inteligentes con conexión a internet en presencia del presidente. Su entorno ya no puede usar transporte público y debe trasladarse en vehículos proporcionados por el FSO, el servicio de protección presidencial. Además, habría pinchazos de teléfono a cocineros, fotógrafos y guardaespaldas. Putin pasaría cada vez más tiempo en búnkeres y no ha visitado instalaciones militares desde principios de año, un cambio dramático respecto a 2025.
Stephen Hall, especialista en Rusia de la Universidad de Bath, señala que "no es de extrañar, dado que el régimen de Putin presenta similitudes con el crimen organizado". Las sospechas de golpe de Estado dentro del círculo presidencial también abundan. Entre los señalados está Serguéi Shoigú, antiguo ministro de Defensa y amigo de toda la vida de Putin. Estos temores ganaron intensidad tras el asesinato del teniente general Fanil Sarvarov en Moscú en diciembre de 2025, acto reivindicado por servicios de inteligencia ucranianos.
No obstante, varios expertos en seguridad advierten que hay que tomar este documento con pinzas. Mark Galeotti, especialista en inteligencia rusa, sugiere que "también podría tratarse de una operación de guerra psicológica dirigida contra el Kremlin". Señala inconsistencias: algunas medidas descritas como nuevas son conocidas desde hace tiempo, y la idea de que el FSO funcione como servicio de taxi para los allegados de Putin suena poco creíble. La acusación contra Shoigú resulta especialmente sospechosa. "Es uno de los pocos amigos de verdad de Vladimir Putin", asegura Galeotti.
Jeff Hawn, de la London School of Economics, reconoce que el informe "denota sin duda un alto grado de paranoia en las altas esferas del poder, pero es la evolución de una tendencia observada desde la COVID-19". Sin embargo, advierte que si Putin se aísla del mundo real, "vivirá en una burbuja informativa que puede complicar la toma de decisiones", especialmente problemático mientras libra la guerra en Ucrania. Kevin Riehle, de Brunel University, añade que eventos recientes como "la captura de Nicolás Maduro por parte de los estadounidenses y los asesinatos selectivos de responsables iraníes por parte de Israel" pueden haber alimentado los temores del líder ruso.
La verdad probablemente esté en el medio. Aunque algunos detalles del informe resulten cuestionables, "eso no significa que las preocupaciones en materia de seguridad no sean reales en las altas esferas del poder", concluye Galeotti. Lo que sí parece evidente es que las tensiones internas en el Kremlin son reales. Y si alguien quería sembrar discordia entre Putin y su círculo íntimo, esta filtración ha cumplido su objetivo.
Fuente original: France 24 - Europa



