ÚltimasNoticias Colombia

Internacional

Putin celebra Victoria sin tanques ni cañones por temor a ataques ucranianos

Fuente: France 24 - Europa
Putin celebra Victoria sin tanques ni cañones por temor a ataques ucranianos
Imagen: France 24 - Europa Ver articulo original

Rusia realizó su desfile del 9 de mayo más austero en casi dos décadas, sin equipamiento militar pesado y con apenas 45 minutos de duración, debido a amenazas de ataques con drones ucranianos. Vladimir Putin aprovechó la ceremonia en la Plaza Roja para defender la invasión a Ucrania como una "causa justa" contra fuerzas respaldadas por la OTAN. Una tregua de tres días anunciada por Donald Trump permitió que la conmemoración de la victoria soviética sobre la Alemania nazi se realizara sin incidentes.

La celebración del Día de la Victoria en Moscú fue este año una sombra de sus ediciones anteriores. El sábado 9 de mayo, Vladimir Putin presidió un desfile en la Plaza Roja que duró menos de tres cuartos de hora, sin los blindados, tanques ni cañones que tradicionalmente marchan por las calles de la capital rusa. La ausencia de armamento pesado es significativa: en casi dos décadas no se veía algo así en esta conmemoración que celebra el triunfo soviético sobre la Alemania nazi en 1945.

La razón de esta austeridad es clara: el temor a ataques ucranianos. Los drones de Kiev han bombardeado insistentemente territorio ruso en los días previos, y la amenaza de perturbar las ceremonias era real. Para evitar una tragedia, Donald Trump anunció el viernes una tregua de tres días entre Ucrania y Rusia, que ambos países aceptaron. El presidente ucraniano Volodímir Zelenski ordenó específicamente al ejército no atacar el desfile de Moscú.

Desde la tribuna frente a varios cientos de soldados, Putin reiteró su narrativa de la guerra. "Se enfrentan a una fuerza agresiva, armada y respaldada por todo el bloque de la OTAN", declaró sobre sus tropas en Ucrania. Insistió en que "nuestra causa es justa" y que "la victoria fue nuestra y lo será para siempre". Es la misma justificación que ha usado el líder ruso durante más de cuatro años de conflicto, mientras su ejército permanece estancado en territorio ucraniano.

El evento mostró también otra realidad incómoda para Moscú: la ausencia de respaldo internacional. Por primera vez en el mismo período, muy pocos líderes extranjeros se desplazaron a la Plaza Roja. Solo acudieron los presidentes de Bielorrusia, Malasia y Laos, el primer ministro eslovaco Robert Fico, y representantes de dos repúblicas separatistas georgianas apoyadas por Rusia pero no reconocidas por la ONU. El contraste con años anteriores es elocuente.

Las medidas de seguridad fueron extremas. El internet móvil dejó de funcionar en el centro de Moscú y las calles de la capital estuvieron prácticamente vacías, según reporteros de la Agencia France-Presse. En el terreno, participaron también militares del ejército norcoreano, aliado reciente de Rusia que ayudó a recuperar territorio en la región de Kursk en 2025.

Para Putin, estas conmemoraciones siempre han sido cruciales. Le permiten invocar la gloria pasada y vincular la guerra actual con la épica defensa soviética, buscando así mantener el apoyo doméstico a una campaña que ha cobrado un precio humano y económico enorme. Pero este año, la realidad de un conflicto prolongado y desgastante ensombreció hasta los símbolos más sagrados de la memoria rusa.

Fuente original: France 24 - Europa

Noticias relacionadas